El conflicto entre Irán y Estados Unidos dispara los precios del petróleo y el gas, exponiendo la frágil dependencia de los combustibles fósiles. Mientras la UE se enfrenta a la amenaza de un estancamiento económico con alta inflación, España aprovecha su infraestructura de GNL para capear el temporal, aunque los agricultores y las pymes ya notan el golpe.
Con la urea en máximos de 750 dólares la tonelada y el 60% del suministro dependiente del exterior, los nutrientes orgánicos del ganado suponen una alternativa local que ya genera un mercado de proximidad valorado en millones.
El gobierno impulsa una reforma legal para proteger la propiedad intelectual de las semillas, un cambio que promete aumentar la productividad y las exportaciones agrícolas.
Mientras agricultores señalan que los costos de producción se disparan, el Gobierno insiste en que se puede contener el alza mediante eficiencia y tecnología.
El proyecto de mezcla de etanol con gasolina, estancado en primer debate, enfrenta el optimismo empresarial con preocupaciones sobre costos para consumidores y adecuación de estaciones de servicio.
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