Panamá debate ley de bioetanol que promete 30,000 empleos pero genera dudas sobre precio de combustibles

El proyecto de mezcla de etanol con gasolina, estancado en primer debate, enfrenta el optimismo empresarial con preocupaciones sobre costos para consumidores y adecuación de estaciones de servicio.

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  • 5 de abril del 2026
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Panamá debate ley de bioetanol que promete 30,000 empleos pero genera dudas sobre precio de combustibles

**La Asamblea Nacional de Panamá suspendió esta semana la discusión en primer debate del proyecto de ley que regula la mezcla de bioetanol con gasolina, tras no alcanzar el quórum necesario. La iniciativa, que promete dinamizar la economía agrícola del interior del país, genera un intenso debate entre sus beneficios ambientales y laborales, y las incertidumbres sobre su impacto en el bolsillo de los consumidores.**

### Una oportunidad económica con cifras concretas

Los defensores del proyecto, principalmente representantes del sector agroindustrial, presentan un panorama alentador. Señalan que la producción local de bioetanol podría duplicar las hectáreas dedicadas al cultivo de caña de azúcar, pasando de 22,000 a 44,000. Esta expansión, según sus estimaciones, generaría más de 30,000 nuevos puestos de trabajo en provincias, contrarrestando la migración interna hacia la capital.

Rodrigo Cardenal, presidente de la Asociación Industrial de la Caña de Azúcar, destacó que esta no es una tecnología experimental. "Más de 60 países utilizan esta mezcla desde hace cuatro décadas con éxito", afirmó, resaltando beneficios como una combustión más limpia y una mejor eficiencia en los motores de los vehículos.

### Las sombras sobre el precio y la infraestructura

Frente al optimismo, surgen voces que piden cautela. Juan Arias Strunz, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, reconoció los potenciales efectos positivos a largo plazo, pero expresó una preocupación central: el precio final para el usuario. Temen que una fase inicial de importación del aditivo, antes de que la producción local esté a pleno rendimiento, pueda encarecer los combustibles.

Además, el gremio empresarial advierte sobre una necesaria inversión en infraestructura. Las estaciones de servicio deberán adaptar sus tanques de almacenamiento subterráneos, ya que el etanol es más susceptible a la contaminación por agua que la gasolina convencional, lo que implica costos adicionales para el sector distribuidor.

### El camino legislativo y la búsqueda de consenso

La Comisión de Comercio y Asuntos Económicos pospuso la votación hasta la próxima semana. Los diputados solicitaron mayores aclaraciones al Órgano Ejecutivo antes de tomar una decisión definitiva. Este impasse refleja la complejidad de una medida que toca fibras sensibles: la seguridad energética, el desarrollo rural, la protección ambiental y la estabilidad de los precios.

Los productores, como Patrocinio Saldaña, gerente de Doralega S.A., argumentan que la ley traerá "paz social y seguridad alimentaria" al incentivar el arraigo en el interior. La discusión se centra ahora en encontrar un equilibrio que permita capturar los beneficios económicos sin trasladar cargas inesperadas a la ciudadanía.

### Contexto e Impacto: Más allá de la gasolina

La polémica del bioetanol en Panamá trasciende el debate técnico sobre combustibles. Se enmarca en una estrategia nacional para reducir la vulnerabilidad frente a fluctuaciones en el mercado internacional de hidrocarburos y para diversificar la matriz energética con fuentes renovables. Su aprobación significaría un espaldarazo a la agroindustria nacional y un experimento de descentralización económica.

Sin embargo, el éxito dependerá de un diseño regulatorio cuidadoso que garantice transparencia en la formación de precios y establezca plazos y apoyos claros para la transición tecnológica que requerirán tanto productores como distribuidores. La experiencia de otros países sugiere que, sin estos salvaguardas, los beneficios teóricos pueden diluirse, dejando solo el aumento de costos. La próxima semana en la Asamblea podría definir no solo el futuro de los combustibles, sino la viabilidad de un nuevo modelo de desarrollo para las provincias panameñas.