La contracción de la actividad minera y el debilitamiento de las exportaciones arrastran a la economía chilena, mientras el consumo interno no logra evitar el escenario recesivo que preocupa a los analistas.
Entre 2022 y 2026, el país atrajo proyectos por US$19.683 millones, superó los US$46.000 millones en ventas externas no mineras y recibió 23,9 millones de visitantes, marcando un hito en su estrategia de apertura y desarrollo regional.
Con 53% de las ventas concentradas en 10 mercados clave, el sector agroindustrial supera a la minería y la energía, mientras la industria general enfrenta una crisis profunda.
Un relato de ficción refleja la cruda realidad de países que exportan materias primas e importan productos elaborados, perdiendo riqueza y oportunidades para sus ciudadanos.
El rendimiento bruto medio de los trabajadores crece un 3,3%, mientras las ventas totales modulan su ritmo al 4% ante la caída de exportaciones e importaciones.
El gobierno impulsa una reforma legal para proteger la propiedad intelectual de las semillas, un cambio que promete aumentar la productividad y las exportaciones agrícolas.
Proyecciones de apenas 2% de crecimiento del PIB, una deuda externa asfixiante y barreras comerciales nuevas marcan un inicio de año complejo, a pesar de una leve mejora en el riesgo país.
Un análisis detallado revela cómo la interconexión entre sectores productivos generó un círculo virtuoso de empleo y valor agregado en la economía norteña.
La divisa tocó los 158.45 yenes por dólar en la mañana del 18 de marzo, generando alertas en los mercados asiáticos y de divisas por la persistencia de la política monetaria ultra laxa.