El yen japonés se desploma a su nivel más débil desde 1990 tras declaraciones del Banco de Japón

La divisa tocó los 158.45 yenes por dólar en la mañana del 18 de marzo, generando alertas en los mercados asiáticos y de divisas por la persistencia de la política monetaria ultra laxa.

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  • 18 de marzo del 2026
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El yen japonés se desploma a su nivel más débil desde 1990 tras declaraciones del Banco de Japón

En las primeras horas de la mañana del 18 de marzo de 2026 (hora de Tokio), el yen japonés registró una caída histórica, alcanzando los 158.45 yenes por dólar estadounidense. Este nivel representa su punto más débil desde 1990, según datos del mercado de divisas (forex). La abrupta depreciación se produjo inmediatamente después de que altos funcionarios del Banco de Japón (BoJ) sugirieran que la institución mantendría su política monetaria ultra laxa en el corto y mediano plazo, desinflando las expectativas del mercado que anticipaban un ajuste o un cambio de tono en su estrategia.

El desplome del yen responde directamente a la divergencia de políticas monetarias entre Japón y otras grandes economías, principalmente Estados Unidos. Mientras la Reserva Federal mantiene tasas de interés relativamente altas para combatir la inflación, el Banco de Japón se aferra a su postura de estímulo, con tasas cercanas a cero y controles sobre la curva de rendimiento. Esta brecha hace que los activos denominados en dólares sean más atractivos, impulsando la venta de yenes y la compra de dólares. Las declaraciones del BoJ, interpretadas como una señal de que no habrá un endurecimiento monetario inminente, actuaron como el detonante inmediato de la venta masiva.

La debilidad del yen tiene implicaciones de doble filo para la economía japonesa. Por un lado, beneficia a los grandes exportadores como Toyota y Sony, ya que sus productos se abaratan en los mercados internacionales, potenciando sus ganancias en yenes. Por otro lado, encarece significativamente las importaciones, especialmente las de energía y alimentos, lo que presiona el costo de vida de los hogares japoneses y podría reavivar presiones inflacionarias internas. El Ministerio de Finanzas de Japón ha expresado su "preocupación" por los movimientos "especulativos y excesivos" en el mercado de divisas, aunque hasta el momento no ha ordenado una intervención directa para sostener la moneda.

Analistas de firmas como Nomura y Daiwa Securities advierten que la volatilidad podría persistir. "El mercado está reevaluando agresivamente el horizonte temporal de cualquier normalización de política en Japón", comentó un estratega de mercado. La atención ahora se centra en la próxima reunión de política monetaria del BoJ y en cualquier declaración que pueda moderar o confirmar las expectativas. Mientras tanto, la caída del yen ha generado ondas de choque en otros mercados asiáticos, con monedas como el won surcoreano y el yuan chino también mostrando cierta presión a la baja frente al fortalecido dólar.