Chile entra en recesión técnica: el PIB cae por segundo trimestre consecutivo
La economía chilena atraviesa un momento crítico. El Banco Central de Chile confirmó que el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo durante el segundo trimestre consecutivo, lo que técnicamente sitúa al país en un periodo de recesión. Entre abril y junio de este año, el retroceso fue impulsado principalmente por la caída en la actividad minera, especialmente en la extracción de cobre, y por la reducción de las exportaciones.
Factores internos y externos que explican la caída
Según el informe del instituto emisor, la producción de cobre —motor histórico de la economía local— volvió a mostrar debilidad. Este retroceso se combinó con un descenso en las ventas al exterior, un golpe difícil de asimilar en un contexto global de baja demanda.
La contracción de la actividad minera y el debilitamiento de las exportaciones arrastran a la economía chilena, mientras el consumo interno no logra evitar el escenario recesivo que preocupa a los analistas.
Sin embargo, no todo fue negativo. El PIB no minero creció gracias al aumento del consumo de los hogares, que subió un 1,2% en el trimestre, y a la expansión de los servicios personales, especialmente en salud y turismo. Las compras de automóviles también aportaron, mientras que el gasto en tecnología mostró una leve disminución.
Sectores rezagados y señales mixtas
A pesar de estos brotes de dinamismo, otros rubros clave siguen en números rojos. La construcción mostró una variación trimestral negativa, igual que los servicios de transporte y el sector de restaurantes y hoteles. La inversión en bienes de capital —como maquinaria o infraestructura— permaneció estancada, lo que anticipa pocos avances en capacidad productiva futura.
Para los especialistas, estos datos enfrían las expectativas de recuperación que se habían generado tras el repunte del Indicador Mensual de Actividad Económica de junio. Valentina Apablaza, investigadora de la Universidad Diego Portales, sostiene que el país ya atraviesa una recesión técnica, una fase del ciclo económico que podría prolongarse si no se corrigen los desequilibrios estructurales.
Contexto y perspectivas
La recesión técnica no significa necesariamente una crisis profunda o duradera, pero sí enciende las alarmas sobre el rumbo de la economía chilena. La combinación de menor actividad minera, debilidad exportadora y un consumo interno que, aunque crece, no logra compensar las pérdidas, plantea un escenario complejo para el segundo semestre. El desafío para las autoridades será estimular los sectores más rezagados y diversificar la matriz productiva, sin depender exclusivamente del cobre. Mientras tanto, los hogares chilenos —que siguen gastando en servicios y bienes básicos— podrían ser el principal colchón frente a una tormenta que aún no termina de disiparse.



