La moneda estadounidense alcanza su nivel más alto desde 2025, mientras el crudo Brent supera los 116 dólares por barril, presionando las expectativas inflacionarias globales.
Factores geopolíticos y cambios en la política monetaria de EE.UU. impulsan una lenta pero creciente diversificación global, mientras economías como la peruana mantienen su estabilidad.
La moneda estadounidense cerró con una caída significativa en el mercado local, influenciada por operaciones corporativas y anuncios desde Washington sobre Irán.
La moneda estadounidense cerró con una fuerte alza este viernes, impulsada por el conflicto en Medio Oriente y un mercado laboral sólido en EE.UU. que reduce las expectativas de recortes de tasas.
La divisa tocó los 158.45 yenes por dólar en la mañana del 18 de marzo, generando alertas en los mercados asiáticos y de divisas por la persistencia de la política monetaria ultra laxa.
La moneda nipona superó la barrera de los 155 yenes por dólar tras declaraciones del Banco de Japón que descartan una intervención inmediata, generando alertas sobre inflación y volatilidad en los mercados asiáticos.
La volatilidad se apodera de las bolsas y divisas mientras los inversores anticipan la decisión de la Reserva Federal de EE.UU. sobre su política monetaria, clave para la economía mundial.