El crudo Brent supera los 110 dólares tras el anuncio de Trump de despejar el paso marítimo y la respuesta amenazante de Teherán, mientras los mercados globales se tambalean.
El Directorio Ejecutivo del Fondo alerta sobre un shock de oferta que amenaza con disparar la inflación al 6% y llevar el crecimiento global al borde del estancamiento técnico, con los países emergentes como principales víctimas.
Mientras El Salvador vende gasolina hasta 10 quetzales más barata por galón, empresarios guatemaltecos mantienen precios elevados sin una explicación clara, lo que desata críticas por presunto abuso de mercado y una nula intervención regulatoria.
La escalada del conflicto entre Irán e Israel y la falta de avances en negociaciones eleva la tensión en los mercados globales; el petróleo WTI se acerca a los 97 dólares por barril.
El conflicto en Oriente Medio y las tensiones entre potencias energéticas elevan el barril por encima de los 120 dólares, amenazando la estabilidad económica mundial.
Una nueva declaración del expresidente sobre negociaciones, rápidamente desmentida por Teherán, hizo caer el precio del Brent más de un 14% en minutos, evidenciando la fragilidad de la geopolítica energética.
La escalada de tensiones en una ruta crítica para el petróleo podría desencadenar una nueva crisis inflacionaria, afectando desde los precios en la gasolinera hasta la estabilidad macroeconómica de países importadores.
Wall Street inicia la sesión con pérdidas generalizadas mientras el barril de petróleo se acerca a los 100 dólares, alimentando temores inflacionarios y de desaceleración económica.
Irán intensifica sus ofensivas contra infraestructura energética y tráfico marítimo, mientras Israel y Estados Unidos responden con bombardeos en Teherán y Líbano. La crisis paraliza el estratégico Estrecho de Ormuz y desata una crisis económica global.
Los principales índices bursátiles de EE.UU. abren con fuertes pérdidas mientras el crudo WTI supera los 96 dólares, en medio de un estancamiento en las negociaciones y amenazas cruzadas que avivan la incertidumbre global.
La ciudad venezolana, otrora símbolo de la crisis, experimenta una leve recuperación económica con el regreso de multinacionales como Chevron y Shell, aunque persisten los desafíos estructurales y las dudas sobre la distribución de la riqueza petrolera.
Los precios del petróleo registran un nuevo repunte impulsados por ataques a infraestructura energética y advertencias sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
El cierre del estratégico estrecho de Ormuz por Irán tras un ataque de EE.UU. e Israel dispara los precios del petróleo y amenaza el suministro global de energía.
La nueva tensión geopolítica en Medio Oriente reintroduce un factor inflacionario clave, forzando a los bancos centrales de la región a recalibrar sus estrategias en un contexto de tasas aún elevadas.
La amenaza iraní sobre el Estrecho de Ormuz y la tensión geopolítica disparan los precios del crudo y generan turbulencias en los mercados financieros globales.
El Dow Jones avanza un 0.84% tras el anuncio de EE.UU. que permite adquirir petróleo ruso sancionado para aliviar la presión energética, mientras Irán ordena cerrar el estrecho de Ormuz.
El barril de petróleo supera los 111 dólares tras declaraciones de Trump sobre la prolongación del conflicto con Irán, presionando a los índices bursátiles en una sesión volátil.
La moneda estadounidense alcanza su nivel más alto desde 2025, mientras el crudo Brent supera los 116 dólares por barril, presionando las expectativas inflacionarias globales.
Las bolsas estadounidenses abren con fuertes pérdidas mientras el barril de crudo WTI supera los 96 dólares, en medio de un estancamiento en las negociaciones y crecientes amenazas entre las potencias de la región.
La moneda estadounidense cerró con una fuerte alza este viernes, impulsada por el conflicto en Medio Oriente y un mercado laboral sólido en EE.UU. que reduce las expectativas de recortes de tasas.
Una medida excepcional de varios países para contener los precios de la energía provoca una caída brusca del Brent y el WTI en los mercados asiáticos, aliviando temporalmente la presión sobre los precios de la gasolina.
La decisión de la alianza petrolera de incrementar las cuotas para el segundo trimestre superó las expectativas del mercado, generando una fuerte caída en los precios del Brent y el WTI en el mercado asiático y reviviendo los temores sobre la inflación global.