El crudo Brent supera los 104 dólares y alcanza su máximo en cuatro años por tensiones en Oriente Medio
El cierre del estratégico estrecho de Ormuz por Irán tras un ataque de EE.UU. e Israel dispara los precios del petróleo y amenaza el suministro global de energía.
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- 5 de abril del 2026
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Los precios del petróleo han escalado a máximos no vistos desde julio de 2022, con el Brent superando la barrera de los 104 dólares por barril. Este fuerte repunte, que se produce en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica, responde directamente a las recientes acciones militares contra Irán y la consiguiente respuesta de Teherán, que ha bloqueado una de las principales rutas marítimas del mundo para el transporte de crudo.
**La escalada de precios y su origen**
El crudo Brent, referencia mundial, cotizaba este lunes a 104,81 dólares por barril, tras un incremento del 1,39%. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se acercaba a los 99 dólares, también en niveles máximos de los últimos cuatro años. La chispa que ha encendido los mercados es la confrontación iniciada a finales de febrero, que ha derivado en una acción militar directa contra territorio iraní.
**El cierre del estrecho de Ormuz**
La medida más impactante ha sido el cierre del estrecho de Ormuz por parte de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Esta vía marítima es una arteria crítica para el comercio energético global, por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Las autoridades iraníes han prohibido explícitamente el paso por esta zona a buques estadounidenses y de sus aliados.
**Reacción y tensión en los mercados**
Los inversores y analistas observan con preocupación cómo la situación se deteriora rápidamente. Tras un breve respiro, los futuros del crudo han recuperado con fuerza su tendencia alcista, reflejando el miedo a una interrupción prolongada del flujo de energía. La incertidumbre sobre la duración de este bloqueo y la posibilidad de una escalada mayor mantienen en vilo a las bolsas y a las economías dependientes de la importación de hidrocarburos.
**Impacto y contexto global**
Este nuevo pico en los precios de la energía llega en un momento de frágil recuperación económica mundial y presiones inflacionarias persistentes. El encarecimiento del crudo se traducirá inevitablemente en costes más elevados para el transporte, la industria y la generación eléctrica, lo que podría frenar el crecimiento y golpear el bolsillo de los consumidores. La dependencia de una región tan volátil para un recurso tan vital subraya, una vez más, la urgencia de acelerar la transición hacia fuentes de energía más diversificadas y menos geopolíticamente sensibles.