El intercambio de software, consultorías, educación y finanzas desplaza al transporte de mercancías como motor del comercio, pero su crecimiento sin regulación amenaza con profundizar desigualdades.
El encarecimiento de la energía, con un alza interanual del 13,2%, impulsa el índice general y presiona a las economías del G7 y G20, mientras la inflación subyacente se mantiene estable.
La escalada bélica entre Israel e Irán y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz elevan el precio del petróleo a niveles no vistos en meses, con el WTI rozando los 87 dólares.
La escalada de tensiones en una ruta crítica para el petróleo podría desencadenar una nueva crisis inflacionaria, afectando desde los precios en la gasolinera hasta la estabilidad macroeconómica de países importadores.
Wall Street inicia la sesión con pérdidas generalizadas mientras el barril de petróleo se acerca a los 100 dólares, alimentando temores inflacionarios y de desaceleración económica.
La decisión de la alianza petrolera de incrementar las cuotas para el segundo trimestre superó las expectativas del mercado, generando una fuerte caída en los precios del Brent y el WTI en el mercado asiático y reviviendo los temores sobre la inflación global.
El aumento de los costes de financiación y la fortaleza del dólar elevan el riesgo de impago en varias economías, generando volatilidad en los mercados globales.
La volatilidad se apodera de las bolsas y divisas mientras los inversores anticipan la decisión de la Reserva Federal de EE.UU. sobre su política monetaria, clave para la economía mundial.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidió mantener el rango de tasas entre 5.25% y 5.50%, en línea con las expectativas del mercado, mientras evalúa datos mixtos de inflación y un mercado laboral que muestra signos de enfriamiento.
El Foro Económico Mundial concluye con acuerdos históricos para estabilizar la economía global y establecer principios éticos compartidos en inteligencia artificial, aunque persisten desafíos de implementación.
La desglobalización gana impulso mientras compañías reevalúan su dependencia de proveedores en regiones consideradas de alto riesgo estratégico