La Bolsa de Milán se desploma un 1% por la crisis de semiconductores: el sector tecnológico lidera las pérdidas
El miedo a la escasez de chips de memoria golpea con fuerza a STMicroelectronics y Prysmian, mientras Ferrari y Diasorin cierran en terreno positivo.
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- 26 de junio del 2026
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**En una jornada marcada por la incertidumbre global, el principal índice de la Bolsa de Milán, el FTSE MIB, sufrió un fuerte revés el viernes 26 de junio de 2026, cerrando con una caída del 1% hasta los 51.265,35 puntos.** La presión vino principalmente del sector tecnológico, alarmado por la creciente escasez de semiconductores de memoria, un componente crítico en la era de la inteligencia artificial.
## El lastre de las empresas tecnológicas
Uno de los títulos más castigados fue la multinacional de chips **STMicroelectronics**, que se devaluó un 3,77%. Esta caída refleja el temor de los inversores a que la demanda de centros de datos, potenciada por los avances en IA, no pueda ser satisfecha por la oferta de componentes. La fabricante de cables **Prysmian** tampoco se salvó, retrocediendo un 3,54% en una clara señal de que el pánico se ha extendido a toda la cadena de valor tecnológica.
## Pérdidas generalizadas en energía y finanzas
El revés no se limitó a la tecnología. La petrolera **Saipem** encabezó las pérdidas del día con un desplome del 5,18%, seguida de cerca por el fabricante de audífonos **Amplifon** (-4,84%). El sector industrial también sangró con **Fincantieri** (-3,53%) y la firma de inversión **Azimut** (-2,32%), evidenciando un clima de aversión al riesgo que dominó la sesión.
## La resistencia de la joya italiana
En el lado opuesto de la tabla, el mercado encontró refugio en las empresas de lujo y servicios esenciales. **Ferrari** brilló al subir un 3,14%, demostrando que la marca de automóviles de alta gama sigue siendo un valor seguro en tiempos volátiles. También destacaron los laboratorios **Diasorin** (+2,92%), la gasística **Italgas** (+1,36%) y la casa de moda **Brunello Cucinelli** (+0,96%).
## Impacto y contexto
El volumen de negocio alcanzó los 3.554 millones de euros (unos 4.050 millones de dólares), un dato que refleja una alta actividad, pero con un claro sesgo vendedor. **Para el inversor, esta caída supone una señal de alerta sobre la dependencia europea de la cadena de suministro de semiconductores.** La noticia no es un hecho aislado; forma parte de una tendencia global donde la demanda de chips para inteligencia artificial está superando la capacidad de producción, afectando a sectores que van desde la automoción hasta la tecnología de consumo. La jornada deja claro que la fortaleza del dólar y la presión en materias primas, sumadas a esta crisis de chips, podrían seguir pesando sobre las bolsas en las próximas semanas.