La institución invierte más de 2,600 millones de lempiras para fortalecer su inventario, aunque admite dificultades puntuales en licitaciones internacionales.
Derechohabientes reportan que, pese a años de cotizar, se ven forzados a comprar fármacos de alto costo para sobrellevar la quimioterapia, lo que agrava su ya delicada situación de salud.