La medida, de obligatorio cumplimiento, suspende la venta y distribución de bebidas alcohólicas en todo el territorio nacional, en respeto a las más de 2.200 víctimas fatales del terremoto del 24 de junio.
La medida, que se extiende por siete días, busca honrar a las víctimas de los devastadores terremotos del 24 de junio y solidarizarse con las comunidades afectadas.