La crononutrición revela que el horario de la última comida del día impacta directamente en el metabolismo, el sueño y la salud cardiovascular, independientemente de la dieta.
Un nuevo estudio revela que el patrón de consumo, y no solo la cantidad total, es determinante para desarrollar fibrosis avanzada. Hombres y adultos jóvenes son los grupos más afectados por esta práctica subestimada.