El aumento en el precio de los combustibles, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, lideró la subida del costo de vida en el país centroamericano.
El índice de precios al consumidor registró una variación mensual mínima de 0.03%, impulsada por la normalización en los precios de alimentos básicos tras las afectaciones climáticas del año pasado.