La tecnología de interfaz cerebro-computadora traduce las intenciones de habla en palabras digitales, devolviendo la comunicación a personas con parálisis severa y marcando un hito en neurotecnología aplicada.
El hito tecnológico de Elon Musk genera un intenso debate ético sobre el futuro de las interfaces cerebro-máquina y sus implicaciones para la humanidad.