Las violentas celebraciones en París tras el título europeo del Paris Saint Germain exponen la profunda fractura social y la crítica al gasto astronómico en el deporte mientras las masas marginadas protestan.
El estadio San Siro de Milán será el escenario del partido decisivo este sábado 30 de mayo, donde dos gigantes del fútbol buscarán inscribir su nombre en la historia de la competición más prestigiosa de clubes.