El sublinaje BA.3.2 de Ómicron, conocido como 'Cicada', se expande rápidamente por varios continentes con una alta capacidad de evasión inmunológica, aunque sin evidencia de mayor gravedad.
Las autoridades sanitarias monitorean de cerca la subvariante 'Cicada', detectada inicialmente en un viajero internacional y con presencia confirmada en aguas residuales de California, Nueva York y Texas.