El centrocampista del Barcelona colisionó involuntariamente con los tacos de Juan Musso durante los cuartos de final, provocando una escena de sangre que paralizó el partido por varios minutos.
El arquero argentino, tras asumir la titularidad por la baja de Jan Oblak, presenta un rendimiento de élite que lo posiciona como el principal aspirante a ser el segundo guardameta de la Albiceleste en la próxima cita mundialista.