Microsoft, Google y Meta redirigen su estrategia hacia sistemas autónomos capaces de ejecutar procesos, coordinar tareas y tomar decisiones dentro del entorno corporativo real.
Ejecutivos y líderes empresariales advierten que guardar rencor no solo erosiona equipos, sino que introduce un sesgo que afecta la rentabilidad. La clave, según expertos, está en separar el error puntual del juicio global sobre la persona.