A dos años de espera: la odisea de una paciente colombiana atrapada entre EPS y hospital por una cirugía que no llega
Inés Martínez Sánchez, contadora de Fedegán, ha recorrido un calvario burocrático desde 2023 tras ser diagnosticada con un tumor benigno en el oído. Su caso refleja la crisis que viven millones de colombianos mientras el sistema de salud colapsa.
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- 27 de mayo del 2026
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**Bogotá, junio de 2026.** — Inés Martínez Sánchez, una contadora de 45 años que trabaja en la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), lleva más de dos años atrapada en un laberinto médico. Diagnosticada en abril de 2024 con un tumor benigno en el oído medio que compromete su cavidad nasal y senos paranasales, su cirugía ha sido reprogramada una y otra vez. La última fecha, fijada para el 28 de abril de 2026, fue aplazada al 3 de junio. A pocas horas de esa nueva cita, Inés aún no sabe si será operada: la EPS Compensar asegura que todo está aprobado, pero el Hospital San José de Bogotá exige un 'aval' que nunca llega.
**El calvario de los trámites infinitos**
Todo comenzó en diciembre de 2023, cuando Inés sufrió un fuerte episodio de vértigo. Tras meses de exámenes, terapias y prescripciones sin resultado, el diagnóstico llegó en abril de 2024: un tumor benigno de crecimiento lento que, de no ser intervenido, amenaza con robarle la audición, la voz y la capacidad de masticar. En julio de 2025, el Hospital San José la remitió a cirugía, pero fue solo en septiembre de ese año cuando Compensar autorizó el procedimiento. Sin embargo, en noviembre una junta médica determinó que era necesario un paso previo, también aprobado. Desde entonces, el 'peloteo' entre la EPS y el hospital no ha cesado.
**'Siento que me mienten, me están dorando la píldora'**
La salud de Inés se deteriora mientras los papeles viajan de una ventanilla a otra. Ha perdido el 60% de la audición en su oído izquierdo, el vértigo y las náuseas son cada vez más frecuentes, y ahora tiene dificultades para masticar, pronunciar palabras, leer o trabajar en el computador. El insomnio se ha vuelto su compañero. 'Uno va de un lado a otro sin orientación, sin consideración por lo que uno ya está viviendo', dice Inés, quien teme por su trabajo, su familia y su futuro inmediato. La angustia de no saber si será operada mañana la consume.
**Contexto e impacto: una crisis que no es estadística**
El caso de Inés Martínez Sánchez no es aislado. Es el reflejo de un sistema de salud colombiano que, según denuncian pacientes y gremios, ha sido reducido a una ficha en el ajedrez político. Mientras candidatos prometen soluciones en campaña y el Gobierno lanza declaraciones altisonantes, miles de ciudadanos como ella agonizan en la burocracia. La indolencia estatal convierte cada diagnóstico en una lucha contra el tiempo y la negligencia. Inés no es un número: es un rostro, una historia, una advertencia de que la crisis de salud no es un debate sino una tragedia cotidiana.