Chile: más de la mitad de los solicitantes de crédito son rechazados por la banca tradicional
Un estudio revela que el 50% de las solicitudes son denegadas, empujando a miles de chilenos hacia el crédito informal con intereses abusivos y sin protección legal.
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- 20 de mayo del 2026
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**Santiago de Chile, 23 de mayo de 2026.** Un alarmante estudio de mercado ha puesto en evidencia una profunda grieta en el sistema financiero chileno: más del 50% de las personas que solicitan un crédito en la banca formal son rechazadas. La cifra, que refleja la realidad de cientos de miles de hogares, sugiere que el modelo tradicional de evaluación de riesgo está excluyendo a la mitad de la población económicamente activa, justo en un momento de alta incertidumbre económica.
**El costo de la exclusión financiera**
Cuando la banca cierra sus puertas, los ciudadanos no desaparecen ni dejan de necesitar recursos. Simplemente migran hacia el mercado informal, un espacio donde las tasas de interés se disparan y la protección al consumidor brilla por su ausencia. Expertos advierten que esta exclusión no solo perjudica a las personas, sino que alimenta un círculo vicioso de informalidad y endeudamiento a costos usurarios. Al ser demasiado estrictos, los bancos están creando, sin querer, el caldo de cultivo perfecto para los prestamistas no regulados.
**Modelos del siglo pasado frente a la realidad digital**
El principal problema radica en que la banca tradicional sigue utilizando herramientas de evaluación obsoletas. Mientras el mercado laboral chileno se ha transformado —con un auge del trabajo por cuenta propia, ingresos variables y emprendimientos digitales— las entidades financieras siguen pidiendo liquidaciones de sueldo y castigando con dureza cualquier error pasado en el historial crediticio. Esta rigidez contrasta fuertemente con la era del big data y las fintech, que ofrecen algoritmos capaces de analizar fuentes de información alternativas para determinar la capacidad de pago real de un solicitante.
**El rol de las fintech y las barreras pendientes**
Las fintech han surgido como una posible solución para democratizar el acceso al crédito, utilizando tecnología para evaluar perfiles que la banca ignora. Sin embargo, estas plataformas aún enfrentan importantes barreras regulatorias y de fondeo que les impiden alcanzar la escala necesaria para competir de igual a igual con el sistema tradicional. La integración de estos nuevos actores en el ecosistema financiero es vista como una urgencia, pero el debate regulatorio no ha avanzado con la velocidad que la crisis exige.
**Contexto e impacto para el lector**
Esta situación no es simplemente una estadística fría. Para un trabajador independiente, un emprendedor o una persona que ha tenido un atraso puntual en sus cuentas, el rechazo bancario significa quedar atrapado en un limbo financiero. Sin acceso a crédito formal, se ven imposibilitados de invertir en sus negocios, comprar una vivienda o enfrentar una emergencia médica. La consecuencia directa es un freno en la movilidad social y un obstáculo para el crecimiento económico del país. Abrir la puerta a una evaluación crediticia más justa y moderna no es un favor a los bancos, sino una necesidad para reactivar el consumo y la inversión. No se trata de bajar los estándares de responsabilidad, sino de actualizar las herramientas para que la medición del riesgo sea un reflejo fiel de la realidad de los chilenos del siglo XXI.