Científicos descubren cómo un gen del Alzheimer daña el cerebro décadas antes de los síntomas
Una investigación pionera revela que el gen APOE4 provoca cambios estructurales en las neuronas desde la juventud, pero el daño podría ser reversible mediante nuevas terapias.
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- 8 de abril del 2026
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Un equipo de neurocientíficos ha identificado el mecanismo molecular por el cual el principal factor de riesgo genético para el Alzheimer comienza a deteriorar el cerebro mucho antes de que aparezcan los primeros problemas de memoria. El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature Aging, abre una ventana terapéutica inédita para intervenir en las fases más tempranas de la enfermedad.
**La hiperactividad que anuncia el deterioro**
Los investigadores centraron su estudio en el gen APOE4, presente en aproximadamente una de cada cuatro personas y asociado a la mayoría de los casos de Alzheimer. Utilizando modelos animales diseñados para portar la variante humana del gen, observaron que desde una edad temprana las neuronas del hipocampo –región crucial para la memoria– se vuelven anormalmente pequeñas e hiperactivas.
Esta actividad neuronal excesiva en ratones jóvenes predijo con precisión un peor rendimiento en pruebas cognitivas durante la vejez. El fenómeno contrasta con lo observado en portadores de la variante APOE3, menos riesgosa, donde la hiperactividad aparece mucho más tarde y de forma menos agresiva.
**Nell2: la proteína clave en el proceso degenerativo**
El estudio descubrió que el gen APOE4 desencadena una sobreproducción de la proteína Nell2 dentro de las propias neuronas. Este exceso es el responsable directo del encogimiento celular y la hiperactividad patológica. El hallazgo es particularmente significativo porque desvincula el mecanismo del papel tradicionalmente atribuido a los astrocitos, células de soporte cerebral.
Cuando los científicos utilizaron técnicas de edición genética para reducir los niveles de Nell2 en cerebros adultos, las neuronas recuperaron su tamaño normal y su actividad se estabilizó. La reversión del daño fue posible independientemente de la edad de los animales, demostrando que los efectos del APOE4 no son irreversibles.
**Un cambio de paradigma en la investigación del Alzheimer**
Este trabajo representa un giro conceptual al demostrar que el deterioro cerebral asociado al Alzheimer puede iniciarse décadas antes de los síntomas clínicos. La capacidad de revertir las anomalías en cerebros adultos sugiere que existen oportunidades terapéuticas incluso después de que el proceso neurodegenerativo haya comenzado.
El equipo investigador, que contó con el apoyo del Instituto Nacional sobre el Envejimiento de Estados Unidos, planea ahora explorar estrategias para trasladar estos hallazgos a posibles intervenciones en humanos. El objetivo es desarrollar terapias preventivas para quienes portan el gen de riesgo, un grupo que representa entre el 60% y el 75% de todos los casos de Alzheimer.