La variante BA.3.2 del SARS-CoV-2 se expande por 25 estados de EE.UU. y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias globales

Catalogada como 'variante bajo vigilancia' por la OMS, esta sublinaje de Ómicron muestra capacidad para evadir inmunidad previa, aunque los riesgos para la salud pública se consideran similares a las cepas circulantes actuales.

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  • 6 de abril del 2026
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La variante BA.3.2 del SARS-CoV-2 se expande por 25 estados de EE.UU. y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias globales

**Una nueva subvariante del SARS-CoV-2, identificada como BA.3.2, está incrementando su presencia en al menos 25 estados de Estados Unidos y ha sido detectada en 23 países, según los últimos datos de vigilancia genómica. Las autoridades sanitarias internacionales mantienen un monitoreo reforzado sobre su evolución, aunque hasta el momento no se han reportado casos confirmados en México.**

### Origen y expansión global
La variante, que algunos medios han apodado 'Cigarra' o 'Zombi', fue identificada por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024. Su detección en Estados Unidos se registró el 27 de junio de 2025 en una muestra tomada a un viajero en el Aeropuerto Internacional de San Francisco, California. Desde septiembre del año pasado, su frecuencia en muestras clínicas y aguas residuales ha mostrado una tendencia al alza, lo que activó los protocolos de seguimiento.

### Características y comportamiento inmunológico
Los análisis preliminares de los Centros para el Control y la Prevención de Enferfermedades (CDC) de EE.UU. indican que BA.3.2 posee mutaciones que podrían conferirle una mayor capacidad para evadir la inmunidad generada tanto por infecciones anteriores como por la vacunación. Esto podría traducirse en una ralentización de la protección conferida, facilitando reinfecciones o infecciones posvacunación. No obstante, la evidencia disponible sugiere que el perfil de gravedad de la enfermedad que causa no difiere significativamente del de otras variantes de Ómicron en circulación.

### Cuadro clínico y vigilancia epidemiológica
Los síntomas asociados a BA.3.2 son consistentes con los reportados para otros linajes del virus: fiebre, tos seca persistente, fatiga extrema, dolor de garganta, congestión nasal y cefalea. También se han documentado casos con manifestaciones gastrointestinales como diarrea y náuseas, así como pérdida transitoria del gusto y el olfato. Un porcentaje de las infecciones cursan de forma asintomática. La Organización Mundial de la Salud la mantiene clasificada como Variante Bajo Vigilancia (VUM), un estatus que implica observación continua pero no alerta máxima, dado que no se han identificado cambios preocupantes en su transmisibilidad o virulencia.

### Contexto e impacto en la salud pública
La aparición de BA.3.2 subraya la naturaleza evolutiva continua del SARS-CoV-2 y la necesidad de mantener sistemas robustos de secuenciación genómica a nivel global. Su expansión geográfica, aunque monitorizada, recuerda que la pandemia ha entrado en una fase endémica donde la circulación de nuevas subvariantes será recurrente. Para la población, el mensaje central de las autoridades sanitarias se mantiene: la vacunación de refuerzo adaptada a las cepas circulantes, las pruebas diagnósticas ante síntomas y las medidas de higiene respiratoria siguen siendo las herramientas más efectivas para mitigar el impacto. La situación refuerza la importancia de la vigilancia en aguas residuales y la transparencia en el intercambio de datos internacionales como pilares para anticipar y responder a futuros cambios en el virus.