La variante BA.3.2 'Cigarra' gana terreno en EE.UU. y expande su presencia global
Catalogada como variante bajo vigilancia por la OMS, esta sublinaje de Ómicron muestra capacidad para evadir inmunidad previa, aunque su perfil de riesgo se mantiene similar a otras en circulación.
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- 3 de abril del 2026
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Una nueva variante del SARS-CoV-2, denominada BA.3.2 y apodada 'Cigarra', está incrementando su presencia en al menos 25 estados de Estados Unidos y ha sido detectada en 23 países, según los últimos datos de vigilancia epidemiológica global. Identificada inicialmente en Sudáfrica a finales de 2024, la Organización Mundial de la Salud la mantiene clasificada como Variante Bajo Vigilancia (VUM), lo que implica un monitoreo continuo ante su evolución.
**Potencial de evasión inmunológica**
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) ha señalado que BA.3.2 posee mutaciones que podrían permitirle eludir, en cierta medida, los anticuerpos generados por infecciones anteriores o por la vacunación. Esto podría traducirse en una reducción de la eficacia protectora contra la infección, aunque no necesariamente contra la enfermedad grave. Su detección, reforzada mediante el análisis de aguas residuales y pruebas clínicas, comenzó a mostrar un aumento significativo a partir de septiembre de 2025.
**Síntomas y transmisión global**
El cuadro clínico asociado a esta subvariante es consistente con las presentaciones respiratorias leves a moderadas de Ómicron. Los pacientes reportan principalmente fiebre, tos seca persistente, fatiga extrema, dolor de garganta y congestión nasal. También se han documentado casos con síntomas gastrointestinales y pérdida transitoria del gusto o el olfato, así como infecciones asintomáticas.
Su ruta de dispersión internacional incluye detecciones en países como Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Países Bajos, Japón y Kenia. En suelo estadounidense, el primer caso se registró el 27 de junio de 2025 en un viajero internacional que arribó al Aeropuerto de San Francisco, California.
**Análisis de impacto y vigilancia continua**
Aunque la evidencia actual indica que BA.3.2 no conlleva un riesgo sustancialmente mayor para la salud pública en comparación con otras variantes circulantes, su capacidad de evasión inmunológica subraya la importancia de mantener estrategias de vigilancia genómica activa. La monitorización de aguas residuales se consolida como una herramienta clave para la detección temprana de brotes y la toma de decisiones en salud pública. La situación refuerza la necesidad de que los sistemas sanitarios mantengan la capacidad de respuesta y que la población complete los esquemas de vacunación recomendados, especialmente en grupos de riesgo. La comunidad científica sigue de cerca su evolución para determinar si eventualmente requiere una reclasificación.