Venezuela apunta a la élite mundial en el Mundial de Esgrima Cadete y Juvenil de Río 2026

Una delegación de siete jóvenes talentos representará al país en la máxima cita juvenil del deporte de la espada, buscando dejar huella en el panorama internacional.

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  • 1 de abril del 2026
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Venezuela apunta a la élite mundial en el Mundial de Esgrima Cadete y Juvenil de Río 2026

**Una nueva generación de esgrimistas venezolanos se alista para medirse contra los mejores del planeta. La selección nacional competirá en el Campeonato Mundial Cadete y Juvenil, que se desarrollará del 1 al 9 de abril en el Olympic Park Arena Carioca 1 de Río de Janeiro, Brasil, un escenario de primer nivel que albergó eventos olímpicos.**

**La delegación criolla está integrada por siete atletas:** David Salazar, Nathalia Machado, Valeria Escobar, Miguel Figueroa, Diego Del Moral, Emily Torres y Ángel Martínez. Estos jóvenes promesas participarán tanto en las categorías cadete como juvenil, afrontando el reto en pruebas individuales y por equipos.

**El certamen, avalado por la Federación Internacional de Esgrima (FIE),** congregará a las futuras estrellas globales de este deporte. A lo largo de nueve intensas jornadas, se disputarán medallas en las tres armas clásicas: florete, espada y sable. Cada combate será una oportunidad para que los representantes venezolanos escalen posiciones en el ranking mundial juvenil.

**El equipo contará con una dirección técnica experimentada** para guiar su desempeño. Los entrenadores Mariana González, Óscar Rodríguez y Alejandra Benítez, esta última exatleta de alto rendimiento, serán los responsables de la estrategia y preparación del grupo en tierras cariocas.

**El impacto de esta participación trasciende el resultado inmediato.** Para Venezuela, este mundial representa una vitrina crucial para proyectar el crecimiento sistemático de la esgrima en el país. Un buen desempeño puede atraer mayor atención, recursos y motivar a más niños y jóvenes a practicar este deporte de precisión y tradición olímpica. Además, la experiencia de competir en un escenario de la magnitud de Río de Janeiro es invaluable para el desarrollo deportivo y personal de los atletas, sentando las bases para futuras participaciones en Juegos Panamericanos y Olímpicos.