El fútbol femenino español vive un crecimiento sin precedentes tras los éxitos de la selección y la profesionalización de la liga
La conquista del Mundial 2023 y la consolidación de la Liga F han impulsado un aumento histórico en licencias, audiencias e inversión, transformando el panorama deportivo nacional.
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- 15 de febrero del 2026
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El fútbol femenino en España experimenta una revolución sin precedentes, impulsada por el éxito deportivo de la selección nacional y la consolidación de la Liga F profesional. Tras la histórica conquista del Mundial en Australia y Nueva Zelanda 2023, y el subcampeonato en la Eurocopa 2022, el interés por este deporte ha crecido de forma exponencial. Según datos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en la temporada 2023-2024 se ha registrado un aumento del 22% en licencias femeninas, superando las 100.000 futbolistas federadas, una cifra récord que refleja un cambio estructural.
La profesionalización de la competición doméstica, con la creación de la Liga F en 2022, ha sido otro pilar fundamental. La liga ha establecido contratos profesionales, derechos televisivos propios y un aumento significativo en la inversión de los clubes, mejorando las condiciones laborales de las jugadoras y la calidad del espectáculo. Este crecimiento se traduce también en las gradas: la asistencia media ha aumentado un 65% respecto a la temporada anterior, con partidos que baten récords de público, como el clásico entre Barcelona y Real Madrid en el Spotify Camp Nou, que congregó a más de 45.000 espectadores.
Las audiencias televisivas confirman la tendencia. La final del Mundial entre España e Inglaterra fue el evento más visto del año en el país, con más de 7 millones de espectadores. Este impacto mediático ha atraído a nuevos patrocinadores y ha multiplicado la visibilidad de las futbolistas, que se han convertido en referentes para las nuevas generaciones. El desafío ahora es sostener este crecimiento a largo plazo, mejorando la estructura de las categorías de base y asegurando la igualdad de recursos y oportunidades en todo el territorio. El fútbol femenino español no solo ha llegado para quedarse, sino que se consolida como un motor de transformación social y deportiva.