Alerta en Yucatán: Muertes por Ictus Alcanzan Cifras Récord e Incluyen a Bebés
Las enfermedades cerebrovasculares se han convertido en una amenaza creciente para la salud pública en Yucatán. Durante el año 2024, el estado registró un incremento significativo en la mortalidad por ictus, afectando de manera alarmante a diversos sectores de la población, desde adultos en edad productiva hasta recién nacidos. Las cifras oficiales revelan un panorama crítico que exige atención inmediata.
Aumento de Muertes en Edades Productivas y Adultos Mayores
El impacto del ictus en la población económicamente activa de Yucatán es innegable. En 2024, se registraron siete defunciones en el grupo de 15 a 24 años, lo que representa un alza del 16.6% respecto al año anterior. Asimismo, la mortalidad entre los adultos de 45 a 64 años creció un 6%, alcanzando las 176 víctimas.
Los fallecimientos por enfermedades cerebrovasculares aumentaron un 21.3% entre los adultos mayores yucatecos en el último año, según datos oficiales recientes.
El sector más afectado es el de los adultos mayores. Un total de 740 personas de 65 años o más perdieron la vida por causas cerebrovasculares en 2024. Este dato refleja un aumento del 21.3% en comparación con 2023, cuando se contabilizaron 610 decesos. La tendencia es clara: las defunciones se concentran en quienes están por jubilarse o ya se han retirado.
Bebés: Las Víctimas Más Vulnerables
El registro de fallecimientos por ictus no perdona a los más pequeños. A nivel nacional, 77 bebés menores de un año murieron por esta causa en 2024. En la península de Yucatán, la situación es particularmente sensible, ya que uno de esos decesos ocurrió en territorio yucateco.
Desde 1979 hasta 2024, Yucatán ha notificado la muerte de 89 bebés por enfermedades cerebrovasculares. Aunque la cifra de 2024 es baja en comparación con estados como el Estado de México, evidencia que la afección no distingue edades y que el sistema de salud debe estar preparado para emergencias pediátricas de este tipo.
Un Problema de Salud Regional con Sesgos de Género
El comportamiento de la enfermedad presenta diferencias notables entre la península y el resto del país. Mientras que a nivel nacional el perfil típico de la víctima es una mujer mayor de 65 años, en los estados peninsulares el patrón se invierte: la mayoría de los fallecidos son hombres de 65 años o más.
La proporción de muertes regionales también ha fluctuado. En 2024, casi cinco de cada cien fallecimientos nacionales por ictus ocurrieron en la península, un repunte significativo respecto a años anteriores. La estacionalidad también juega un papel, con picos de mortalidad registrados en los meses de mayo y enero de 2025, lo que podría estar relacionado con factores climáticos o circulación de virus.
Contexto o Impacto
Este repunte de casos en Yucatán no solo representa una tragedia humana, sino un desafío estructural para el sistema sanitario. El hecho de que las muertes se concentren en edades productivas y en adultos mayores impacta directamente en la economía familiar y en la demanda de servicios de rehabilitación.
Además, la muerte de bebés por ictus, aunque estadísticamente rara, es una señal de alerta sobre la calidad de la atención prenatal y neonatal. La detección temprana de factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes es fundamental para revertir estas cifras. La creciente prevalencia de estos males exige campañas de prevención más agresivas y una mayor concientización sobre los síntomas del ictus, donde cada minuto cuenta para salvar una vida.
Con información de yucatan.com.mx.



