El precio de medicamentos esenciales se desploma hasta un 75% mientras desaparecen proveedores en España
Madrid, 2026. Tratar la hipertensión o la insuficiencia cardiaca durante un mes cuesta hoy apenas 36 céntimos con furosemida, un fármaco que en 2021 se dispensaba por 1,44 euros. La caída del 75% en cinco años no es un caso aislado: la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) ha presentado un estudio que vincula reducciones drásticas de precio con la progresiva desaparición de presentaciones comercializadas y el riesgo de desabastecimiento en medicamentos considerados críticos por Europa.
Furosemida: el ejemplo más llamativo
El envase de furosemida ha pasado de 1,44 euros en 2021 a unos 40 céntimos en la actualidad. En paralelo, las presentaciones disponibles en el mercado se han reducido de 19 a 11, según los datos expuestos por AESEG. La asociación no afirma que el fármaco vaya a faltar necesariamente, pero advierte de "señales objetivas de vulnerabilidad" que aconsejan actuar de forma preventiva.
Un informe de AESEG alerta de que la caída extrema de precios en fármacos críticos como la furosemida reduce la oferta y genera vulnerabilidad en el suministro
Metformina, hidroxicloroquina y deflazacort: la misma tendencia
El estudio analiza otros tres medicamentos esenciales. La metformina de 850 mg, clave en la diabetes tipo 2, ha visto caer su precio de venta del laboratorio (PVL) a 0,99 euros por 60 comprimidos. De los 36 registros examinados, solo 10 se comercializan efectivamente. Entre 2024 y 2026, las presentaciones disponibles cayeron de 15 a 10 (−33,3%) y las autorizaciones anuladas aumentaron de 8 a 15 (+87,5%).
En el caso de la hidroxicloroquina de 200 mg/30 comprimidos, usada en lupus y artritis reumatoide, el PVL bajó de 7,79 a 2,97 euros, con solo cinco de las nueve autorizaciones realmente comercializadas. El deflazacort, antiinflamatorio e inmunosupresor, acumula una erosión de precio cercana al 72% y su oferta efectiva se ha reducido un 57%.
La advertencia de los genéricos
"Los desabastecimientos no empiezan el día en que falta un medicamento en la farmacia. El riesgo se construye mucho antes, cuando desaparecen proveedores, se concentra el suministro y se debilita la capacidad de respuesta del mercado", ha señalado Elena Casaus Lara, secretaria general de AESEG, en rueda de prensa.
La asociación reclama una reforma del Sistema de Precios de Referencia, vigente desde 2014, para evitar que medicamentos esenciales de bajo precio sigan entrando en dinámicas de reducción que comprometan su viabilidad y la pluralidad de proveedores. "No pedimos frenar la competencia ni proteger cuotas de mercado. Pedimos competencia sostenible", añade Casaus.
Contexto e impacto
La paradoja es evidente: los medicamentos genéricos han generado ahorros millonarios al Sistema Nacional de Salud durante décadas, pero esa misma presión sobre los precios está debilitando la cadena de suministro. Cuando una bajada voluntaria es extraordinariamente intensa o afecta a fármacos críticos con pocos proveedores efectivos, la Administración debería evaluar previamente sus consecuencias sobre el abastecimiento.
El riesgo no es solo económico. Para los pacientes con enfermedades crónicas como hipertensión, insuficiencia cardiaca o diabetes, la desaparición de presentaciones puede traducirse en cambios de tratamiento, interrupciones o dificultades de acceso. El informe de AESEG pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿hasta dónde puede bajar un precio sin poner en jaque la salud pública? La respuesta exige un equilibrio entre ahorro y seguridad de suministro que, por ahora, no está garantizado.
Con información de levante-emv.com.



