Escándalo en la Champions Femenina: el error reglamentario de Leah Williamson que le costó la victoria al Arsenal
Un fallo que cambió el partido en el minuto 85
El París FC y el Arsenal protagonizaron uno de los duelos más emocionantes de la segunda jornada de la Champions League Femenina. El conjunto inglés ganaba 2-1 cuando, al minuto 85, la defensora Leah Williamson detuvo el balón con la mano dentro del área tras un saque de meta de su portera, Misa Rodríguez. La jueza central no dudó y decretó penal para las locales. Maeline Mendy lo transformó en gol y selló el empate definitivo a dos goles.
La regla que muchos jugadores aún desconocen
La International Football Association Board (IFAB) es clara: una vez que el balón está inmóvil dentro del área y es pateado por cualquier jugador, el saque de meta ya se considera ejecutado. Por lo tanto, tocar el esférico con la mano después de ese momento constituye una infracción sancionable. La decisión arbitral, aunque sorprendió a propios y extraños, fue técnicamente correcta según el reglamento vigente.
La defensa inglesa tomó el balón con la mano tras un saque de meta, una acción que las nuevas directrices de la IFAB ya sancionan. El París FC empató 2-2 en el minuto 85 y el fallo se convirtió en el momento más viral de la jornada.
Antecedentes en el fútbol masculino
No es la primera vez que esta situación genera polémica en un partido de alto nivel. En 2024, un defensor del Aston Villa cometió el mismo error en la Premier League y el rival terminó marcando. Ese mismo año, Gabriel Magalhães, del Arsenal, también agarró el balón con la mano tras un saque de su portero en la Champions, pero el árbitro consideró que se trató de un error infantil y no sancionó la jugada. La diferencia de criterios reabre el debate sobre la uniformidad de las decisiones arbitrales.
El resto de la jornada
La segunda fecha dejó resultados contundentes. El Barcelona goleó 6-0 a la Roma como visitante, el Bayern Múnich venció 3-0 al Benfica y el Lyon y el Chelsea firmaron un empate sin goles. Sin embargo, ninguna jugada generó tanta repercusión como el insólito penal en París.
Contexto o impacto
Más allá de la anécdota, este episodio expone una brecha preocupante entre el reglamento y su conocimiento por parte de las jugadoras. Aunque la IFAB actualizó sus directrices hace temporadas, situaciones como la de Williamson demuestran que la comunicación de estas normas no llega con la misma claridad a todos los vestuarios. Además, el fallo reabre el debate sobre la necesidad de un criterio uniforme en el arbitraje internacional, especialmente en competiciones donde un solo error puede definir una clasificación. Para el Arsenal, el empate sabe a derrota y deja una lección amarga: en el fútbol moderno, conocer el reglamento es tan importante como jugar bien.
Con información de noticiasrcn.com.



