Castilla y León pierde 24 empresas en el segundo trimestre y registra el segundo peor saldo de España
Castilla y León cierra el segundo trimestre de 2026 con un saldo negativo de 24 empresas en los cambios de domicilio social entre comunidades autónomas. El dato, recogido en el estudio 'Cambios de domicilio. Segundo trimestre 2026', elaborado por la Dirección de Estudios de Informa D&B, filial de Cesce, supone un deterioro notable respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la pérdida fue de nueve compañías. La comunidad se sitúa así como la segunda autonomía con peor balance del trimestre, solo por detrás de Cataluña, que perdió 93 empresas.
Madrid y Comunidad Valenciana, principales destinos de las fugas
De las 76 salidas contabilizadas entre abril y junio, 36 empresas pusieron rumbo a Madrid y 20 a la Comunidad Valenciana. En sentido contrario, la región recibió 52 llegadas, de las cuales 24 procedían de Madrid y cinco de Cataluña. La comparativa interanual revela que las entradas apenas crecieron —de 51 a 52— mientras las salidas se dispararon de 60 a 76.
La región cede compañías a Madrid y Comunidad Valenciana mientras el impacto económico de las salidas asciende a 30,4 millones de euros
La tendencia negativa se consolida en el mapa autonómico. Navarra, con quince empresas menos, Asturias, con catorce, Extremadura, con cinco, País Vasco, con cuatro, y Murcia, con dos, acompañan a Castilla y León en el grupo de comunidades que mantienen saldos desfavorables en ambos ejercicios. En el extremo opuesto, Andalucía lidera las ganancias con 42 empresas nuevas, seguida de Comunidad Valenciana, con 33, y Madrid, con 27.
El informe advierte además de que desde el primer trimestre de 2021 Cataluña y Castilla y León son las autonomías con saldos negativos más recurrentes, frente a Baleares, que encadena el mayor número de trimestres en positivo.
El impacto económico supera los 22 millones de euros
El efecto económico de estas fugas empresariales también es significativo. Castilla y León registró un saldo negativo de 22 millones de euros, fruto de 30,4 millones en ventas vinculadas a las empresas que se marcharon frente a 8,1 millones de las que llegaron. El estudio subraya que el impacto financiero no siempre guarda relación con el número de compañías trasladadas, ya que operaciones puntuales de grandes firmas pueden concentrar buena parte del efecto.
En el conjunto nacional, Madrid (-2.034 millones), Comunidad Valenciana (-196 millones) y Castilla-La Mancha (-102 millones) lideran los mayores saldos negativos por cifra de ventas. Por el contrario, Cataluña (+1.863 millones) y Galicia (+720 millones) encabezan los positivos. El 'top 10' de operaciones por volumen lo encabezan Nexus Energía, con 1.521 millones tras mudarse de Madrid a Cataluña, y Fiat Chrysler Automobiles Spain, con 747 millones al trasladarse de Madrid a Galicia. Ninguna empresa vinculada a Castilla y León figura en esa lista.
Contexto e impacto: una señal de alerta para la competitividad regional
La pérdida sostenida de sedes sociales no es solo un dato estadístico: refleja la capacidad de una comunidad para retener tejido empresarial y atraer inversión. Cuando las compañías optan por trasladar su domicilio a Madrid o Comunidad Valenciana, suelen buscar ventajas fiscales, administrativas o de acceso a mercados que la región no logra compensar.
El hecho de que Castilla y León acumule saldos negativos trimestre tras trimestre desde 2021 apunta a un problema estructural más que coyuntural. A corto plazo, esta dinámica puede traducirse en menor recaudación y pérdida de empleo cualificado. A medio y largo plazo, erosiona la base industrial y dificulta el desarrollo de ecosistemas empresariales sólidos. Para inversores y analistas, el informe dibuja una comunidad que sigue siendo exportadora neta de empresas, una posición que condiciona su crecimiento y su peso en la economía nacional.
Con información de diariodeburgos.es.



