Argentina inicia su era post-Messi con una gira de amistosos en Córdoba y Buenos Aires
La Albiceleste enfrentará a Bolivia, Burkina Faso y Benín en su regreso a la actividad tras el Mundial 2026, en una ventana marcada por el retiro del capitán y la incertidumbre sobre el futuro de Scaloni.
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- 16 de septiembre del 2026
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La Selección Argentina ya tiene hoja de ruta para su primer desafío después del Mundial 2026. El equipo dirigido por Lionel Scaloni disputará tres amistosos internacionales entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, en una ventana FIFA que marcará el regreso del combinado nacional al ruedo y, al mismo tiempo, el inicio formal de una nueva etapa sin Lionel Messi, quien anunció su retiro el 31 de agosto pasado.
El calendario arrancará el miércoles 30 de septiembre con un partido ante Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba. Con esta elección, la AFA busca acercar al equipo a los hinchas del interior, una estrategia que ya se aplicó en otras oportunidades y que permite descentralizar la actividad de la Albiceleste. Luego, la delegación se trasladará a Buenos Aires para completar la serie en el estadio Monumental.
El sábado 3 de octubre, Argentina se medirá por primera vez en su historia con Burkina Faso, un rival africano al que nunca enfrentó. Tres días después, el martes 6, cerrará la ventana ante Benín, otro seleccionado de la Confederación Africana de Fútbol con el que tampoco tiene antecedentes. Ambos encuentros se jugarán en el Antonio Vespucio Liberti, un escenario que podría albergar un homenaje a Messi si el rosarino acepta la invitación de la dirigencia.
La vuelta a las canchas se produce después de la última presentación oficial del equipo, el 19 de julio, cuando cayó 1-0 ante España en tiempo suplementario y quedó como subcampeón del mundo. Aquel partido no solo significó el final del sueño mundialista, sino también el último capítulo de Messi con la camiseta argentina, tras 21 años, 207 partidos, 125 goles, 68 asistencias y cuatro títulos: dos Copas América, el Mundial de Qatar 2022 y la Finalissima.
Mientras la AFA gestiona la posible presencia de Messi en el Monumental para un reconocimiento oficial, el foco futbolístico estará puesto en la reconstrucción del equipo. Scaloni tiene contrato hasta diciembre y la dirigencia ya le manifestó su intención de renovarlo hasta el Mundial 2030, pero el técnico aún no dio una respuesta definitiva. Su continuidad pende de un hilo y estos amistosos serán clave para definir su futuro.
A la incertidumbre por Scaloni se suma la salida de Walter Samuel, su ayudante de campo durante los últimos ocho años, quien habría decidido iniciar su carrera como entrenador principal. En paralelo, los partidos podrían servir para que algunos futbolistas comiencen a purgar las sanciones recibidas por los incidentes post final contra España: Leandro Paredes (10 partidos), Nahuel Molina (8), Roberto Ayala (3) y Thiago Almada (1). Para ello, los encuentros deben ser reconocidos por la FIFA como Clase A, lo que además permitirá que las estadísticas se sumen al ranking mundial.
El entrenador, que mantendría la base del plantel que jugó el Mundial, podría darle minutos a jóvenes que venía siguiendo de cerca. La ventana de octubre, como toda fecha FIFA, será también una vidriera para probar variantes y empezar a delinear el equipo que buscará la clasificación al próximo Mundial.
Contexto e impacto
La relevancia de esta noticia trasciende lo deportivo. La gira de amistosos representa el primer paso de la Selección Argentina en la era post-Messi, un proceso que definirá la identidad del equipo en los próximos años. La posible despedida del astro en el Monumental, sumada a la incertidumbre por la continuidad de Scaloni y su cuerpo técnico, convierte a esta ventana en un punto de inflexión para el futuro de la Albiceleste. Además, la inclusión de rivales africanos poco habituales amplía el abanico de experiencias y preparación de cara a los próximos desafíos internacionales. Para los hinchas, será la oportunidad de ver al equipo en vivo después del Mundial y, quizás, de despedir al jugador más importante de la historia argentina.