Alerta sanitaria en Perú: el 63% de los diagnósticos de Alzheimer corresponde a mujeres
Más de 13.000 casos se registraron entre enero y agosto de 2025, según el Ministerio de Salud. Especialistas advierten que normalizar los olvidos como parte de la vejez retrasa la detección temprana.
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- 14 de septiembre del 2026
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El Alzheimer avanza en Perú con una clara disparidad de género. Entre enero y agosto de 2025, el Ministerio de Salud registró 13.067 diagnósticos de esta enfermedad neurodegenerativa en el país. De ese total, el 63% corresponde a mujeres, mientras que los hombres representan el 37% restante.
Un enemigo silencioso que se disfraza de vejez
Uno de los mayores obstáculos para enfrentar esta enfermedad no está en los laboratorios ni en los consultorios. Está en el lenguaje cotidiano. Frases como "ya es normal a su edad" o "se le olvidan las cosas porque está grande" se han instalado en el imaginario colectivo y, lejos de tranquilizar, pueden convertirse en un factor de riesgo.
Hugo Palafox, vicepresidente de Ciencia en Immunotec, advierte que atribuir los cambios de memoria exclusivamente al envejecimiento retrasa la búsqueda de una evaluación médica. Esta normalización es especialmente peligrosa cuando los síntomas aparecen de forma gradual y progresiva.
¿Cuándo un olvido deja de ser normal?
Perder las llaves de forma ocasional, olvidar un nombre o dejar pasar una cita son episodios que le ocurren a cualquier persona. La señal de alarma se activa cuando estos eventos se vuelven recurrentes, empeoran con el tiempo y empiezan a interferir con las actividades diarias.
La detección temprana permite identificar modificaciones que de otro modo pasarían inadvertidas. Consultar a un profesional ante cambios persistentes en la memoria o en la capacidad para desenvolverse marca la diferencia en el manejo de la enfermedad.
Factores de riesgo que sí se pueden modificar
No existe una fórmula que garantice evitar el Alzheimer. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud identifica múltiples factores de riesgo modificables asociados con la demencia. Entre ellos figuran la inactividad física, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la hipertensión, la diabetes y la obesidad.
La lista se completa con la pérdida auditiva, la depresión y el aislamiento social. Controlar estas condiciones mediante hábitos saludables y controles médicos regulares reduce el impacto de estos factores a lo largo de la vida.
Prevención desde lo cotidiano
El cuidado del cerebro no comienza tras un diagnóstico. Acciones simples como realizar actividad física con regularidad, mantener una alimentación equilibrada y dormir lo suficiente contribuyen a la salud cognitiva. Conservar vínculos sociales y estimular la mente con actividades desafiantes también forma parte de la estrategia preventiva.
Palafox insiste en romper con la idea de que la pérdida de memoria es una consecuencia inevitable de cumplir años. "Envejecer no significa necesariamente perder la memoria ni la capacidad de desenvolverse de manera independiente", sostiene el especialista.
Contexto e impacto
La brecha de género en los diagnósticos de Alzheimer en Perú no es un dato menor. Las mujeres no solo representan casi dos tercios de los casos registrados, sino que también asumen mayoritariamente el rol de cuidadoras de familiares con demencia. Esta doble carga —mayor prevalencia y responsabilidad de cuidado— las coloca en una posición de vulnerabilidad que exige políticas públicas específicas.
Además, el envejecimiento poblacional acelerado en América Latina anticipa un aumento sostenido de casos en la próxima década. La detección temprana y la reducción de factores de riesgo modificables se posicionan como las herramientas más costo-efectivas para frenar el avance de una enfermedad que aún no tiene cura.