Los médicos españoles convocan una huelga indefinida a partir del 28 de octubre contra el Estatuto Marco
La Confederación Española de Sindicatos Médicos y la Unión Médica y Facultativa exigen un estatuto propio mientras Sanidad ofrece un intergrupo parlamentario sobre la base del texto común
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- 12 de septiembre del 2026
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Los facultativos de toda España iniciarán un paro indefinido el miércoles 28 de octubre tras agotar la vía negociadora con el Ministerio de Sanidad. La protesta, respaldada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y la Unión Médica y Facultativa (UMYF), persigue frenar la tramitación del proyecto de ley de estatuto marco y forzar la apertura de una negociación para un convenio exclusivo del colectivo.
Una huelga sin fecha de finalización
El comité de huelga, integrado por CESM y varios sindicatos autonómicos como Metges de Cataluña y AMYTS, ha confirmado que el paro arrancará el 28 de octubre en todos los territorios. Las organizaciones advierten de que la movilización “tiene fecha de inicio pero no de finalización”, por lo que se mantendrá activa hasta que se atiendan sus reivindicaciones.
Los médicos catalanes han anunciado que seguirán el mismo calendario que el resto de España. Su secretario general, Xavier Lleonart, ha exigido a la consellera de Salut, Olga Pané, que “se siente a negociar” las condiciones dignas para ejercer la medicina en Cataluña.
Unidad sindical en todo el territorio
La convocatoria llega tras una semana de reuniones para asegurar la unidad de acción. Siete sindicatos autonómicos —de Cataluña, Madrid, la Comunidad Valenciana, Galicia, Canarias y Navarra— que agrupan a 97.000 facultativos, el 54% de todos los médicos del Sistema Nacional de Salud, respaldan la protesta.
Las organizaciones consideran que el estatuto marco “no da respuesta a las reivindicaciones históricas del colectivo ni reconoce adecuadamente la singularidad, la responsabilidad y las especiales condiciones de formación y ejercicio de médicos y facultativos”. Por ello, reclaman un Estatuto Médico y Facultativo propio.
El ofrecimiento de Mónica García
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha pedido a los grupos parlamentarios que “se alejen del ruido” y tengan “altura de miras” para aprobar el estatuto marco. García ha vuelto a invitar al Parlamento a crear un “intergrupo” para estudiar la creación de un estatuto específico para los médicos.
La ministra sostiene que “el estatuto propio solo para médicos podrá tener salida sobre los cimientos de un estatuto común que mejore las condiciones de trabajo de todos los profesionales, no sobre sus cenizas”. Asimismo, ha reconocido que los facultativos tienen “razones legítimas” para protestar, aunque atribuye parte de sus demandas a las comunidades autónomas, competentes en planificación y recursos humanos.
El recorrido del Estatuto Marco
El Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley el 1 de septiembre, tras casi cuatro años de negociación entre Sanidad y los sindicatos sanitarios. El texto actualiza el marco normativo vigente desde 2003 y ahora continúa su tramitación en el Congreso.
En enero de 2026, la ministra firmó con SATSE, CCOO, UGT y CSIF un acuerdo para sacar adelante la ley, con la frontal oposición de los médicos. Entre los principales cambios, el texto limita la jornada máxima a 45 horas semanales y las guardias a 17 horas, y garantiza que no pueda exigirse una jornada ordinaria inmediatamente después de una guardia.
Contexto o Impacto
La huelga indefinida de los médicos españoles representa el pulso más grave entre el colectivo facultativo y el Ministerio de Sanidad en las últimas dos décadas. El paro no solo afecta a las condiciones laborales de los profesionales, sino que amenaza con tensionar la atención sanitaria en un contexto de listas de espera récord y saturación de urgencias.
Para los pacientes, la movilización puede traducirse en demoras en consultas, cirugías y pruebas diagnósticas, especialmente si el paro se prolonga en el tiempo. Para el sistema, evidencia la fractura entre los sindicatos médicos y el resto de organizaciones sanitarias, que respaldan el estatuto marco. El desenlace dependerá de la capacidad del Ministerio y las comunidades autónomas para abrir una vía negociadora que evite un conflicto de consecuencias imprevisibles para la sanidad pública.