Alerta global: la sífilis resurge con fuerza en América Latina y enciende las alarmas sanitarias

El repunte de casos, la escasez de penicilina y el impacto de la sífilis congénita marcan un desafío crítico para la salud pública en 2026.

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  • 4 de septiembre del 2026
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Alerta global: la sífilis resurge con fuerza en América Latina y enciende las alarmas sanitarias

La 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida, celebrada en Río de Janeiro, se convirtió en el escenario para una alerta sanitaria de primer orden: el preocupante resurgimiento global de la sífilis. Las cifras presentadas por la Aids Healthcare Foundation (AHF) dibujan un panorama crítico, con América Latina y el Caribe como el epicentro de un brote que amenaza con deshacer décadas de avances en salud sexual.

Los datos más recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para 2024 estiman que se registraron aproximadamente 4,2 millones de nuevos casos en el continente, de los cuales un contundente 90% se concentra en América Latina y el Caribe. La Organización Mundial de la Salud (OMS) corrobora la tendencia, señalando un incremento global del 13% en la tasa de adultos infectados entre 2020 y 2022.

La epidemia oculta en Colombia y la región

El fenómeno no es ajeno a Colombia. Las proyecciones sanitarias sitúan la incidencia entre 12 y 15,9 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa un 6,1% de todos los diagnósticos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en el país. Los boletines epidemiológicos más recientes, con corte a julio de 2026, ya notifican 6.735 casos de sífilis gestacional y 751 de sífilis congénita, una de las consecuencias más devastadoras de esta infección.

“La sífilis es conocida como la gran simuladora por sus manifestaciones inespecíficas, lo que lleva a que muchos pacientes no consulten a tiempo”, explica a este medio el médico epidemiólogo Duván Javier Rodríguez Rodríguez, especialista de la Universidad del Rosario. El profesional advierte que la desaparición espontánea de la úlcera inicial crea una falsa sensación de curación, permitiendo que la bacteria avance en silencio hacia fases más graves.

Perfiles de riesgo y nuevas dinámicas de transmisión

Aunque la transmisión principal sigue siendo el contacto sexual directo, el perfil epidemiológico ha evolucionado. “El condón disminuye el riesgo, pero no lo elimina por completo, ya que las lesiones en áreas expuestas pueden ser una vía de entrada”, matiza Rodríguez. Los grupos más vulnerables son los hombres que tienen sexo con hombres, especialmente aquellos que usan aplicaciones de contacto, y las personas que viven con VIH.

El especialista pone el foco en fenómenos emergentes como el “chemsex” (consumo de sustancias en contextos sexuales) y el trabajo sexual, que están impulsando la transmisión. La recomendación es clara: tamizaje anual para la población de alto riesgo, que debe acortarse a cada tres o seis meses si existen factores adicionales de exposición.

El talón de Aquiles: la escasez de penicilina

El tratamiento, aunque eficaz, enfrenta un obstáculo logístico mayúsculo. “La penicilina G benzatínica es el tratamiento preferido, con tasas de éxito superiores al 95%”, afirma Rodríguez. Sin embargo, la escasez global de este antibiótico, cuya producción se ve desincentivada por su bajo costo en el mercado, es un problema crítico. En casos de neurosífilis, el manejo requiere hospitalización y penicilina cristalina intravenosa, un recurso aún más complejo de administrar.

La situación es especialmente delicada en mujeres embarazadas. “El Treponema pallidum puede atravesar la placenta en cualquier momento”, subraya el epidemiólogo. La transmisión vertical puede ocasionar abortos, muerte fetal o malformaciones graves. Para ellas, no existe alternativa a la penicilina; en caso de alergia, el protocolo exige un procedimiento de desensibilización.

El impacto emocional de un diagnóstico silencioso

Más allá de la clínica, el diagnóstico supone un shock psicológico. La psicóloga Susana Ramírez, especialista en salud pública, destaca que la reacción inmediata es de confusión y rechazo. “La noticia afecta la autoestima y la percepción de seguridad en las relaciones”. El proceso obliga a revisar la vida sexual reciente y puede despertar dudas sobre la confianza en la pareja, derivando en ansiedad, depresión o crisis de pánico.

Ramírez insiste en que el estigma sigue siendo el principal enemigo. Para mitigarlo, recomienda información clara, diálogo permanente con la pareja y el uso de los canales oficiales: “Los centros de salud ofrecen pruebas rápidas y orientación gratuita”.

Contexto: Por qué esta alerta es crítica para ti

Este repunte de la sífilis no es solo una estadística; es un indicador de la fragilidad de los sistemas de salud pública. La sífilis actúa como un centinela: su aumento sugiere un descenso en el uso del preservativo y una falla en las campañas de prevención. Además, al facilitar la transmisión del VIH, este brote podría desencadenar una segunda ola de infecciones por el virus de inmunodeficiencia humana. Para el lector, la conclusión es doble: la prevención mediante el uso consistente del condón y la realización de pruebas periódicas son herramientas no negociables. Si hay una sospecha o un diagnóstico, el tratamiento existe y es altamente efectivo, pero solo si se inicia a tiempo y se completa con la notificación a las parejas sexuales. Acudir a los controles prenatales y a los servicios de tamizaje temprano es, hoy más que nunca, una responsabilidad individual con impacto colectivo.