Cien años de Fidel: la cultura como baluarte de la Revolución cubana
Guantánamo conmemora el centenario del líder histórico con un homenaje que reivindica su legado intelectual y su visión de la cultura como derecho universal
- 1480
- 24 de agosto del 2026
- 22
Guantánamo. En el marco del centenario del natalicio de Fidel Castro Ruz, la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Guantánamo se convirtió en epicentro de un emotivo y reflexivo homenaje. Bajo el título “100 años con Fidel, cita con la memoria”, el encuentro reunió a intelectuales, artistas y autoridades locales para reafirmar una premisa fundamental: Fidel fue, ante todo, un hombre de cultura.
La cultura como pilar de la Revolución
Migdalia Tamayo, vicepresidenta de la Uneac, abrió el diálogo recordando que las palabras pronunciadas por Fidel ante los intelectuales en junio de 1961, en la Biblioteca Nacional, constituyen un documento programático de la política cultural cubana. “No hay revolución posible sin cultura y educación”, sentenció Tamayo, quien subrayó que aquellas jornadas fundacionales expresaron la voluntad de construir un proyecto socialista con acceso equitativo a los bienes simbólicos.
La directiva destacó que esa visión se tradujo en la creación de bibliotecas, escuelas de arte, grupos profesionales y proyectos comunitarios que llevan el arte a los rincones más apartados del país. “Se trata de garantizar el acceso a la cultura para mejorar la calidad de vida, el crecimiento espiritual y el pensamiento crítico de las personas”, afirmó.
Un legado que trasciende generaciones
El primer secretario del Partido Comunista en Guantánamo, Yoel Pérez García, visiblemente emocionado, compartió anécdotas personales de su vínculo con Fidel. “Aprendí a preguntarme cómo actuaría el Comandante ante cada desafío”, confesó. Pérez García evocó como “la noticia que nunca quería recibir”, pero insistió en que la Generación del Centenario tiene el deber de continuar su legado, defendiendo la Revolución desde la cultura, el conocimiento y el servicio al pueblo.
Por su parte, Idaliena Díaz Casamayor, presidenta de la Asamblea municipal del Poder Popular, rememoró el impacto de la primera caída del líder, un episodio que conmocionó a las familias cubanas. “Pensábamos que iba a ser eterno físicamente”, expresó, y destacó que aquel momento de fragilidad reafirmó el cariño y la identificación popular con su figura.
Cierre con arte y tradición
La jornada culminó con la exposición “Eterno”, compuesta por once obras del Premio Nacional de Artes Plásticas 2009, Nelson Domínguez, y con la presentación de un changüí dedicado al centenario, una fusión perfecta entre la vanguardia artística y la identidad cultural guantanamera.
Contexto e impacto
Más allá del homenaje, este acto adquiere relevancia política y cultural en un momento en que Cuba reafirma su soberanía frente a los desafíos económicos y diplomáticos. La figura de Fidel como impulsor de la cultura no es un mero recuerdo histórico, sino una guía para las nuevas generaciones de creadores y dirigentes. La cultura, entendida como herramienta de emancipación, sigue siendo un pilar estratégico para la Revolución, y este centenario se convierte en una oportunidad para repensar su legado en el contexto actual, donde la defensa de la identidad nacional y el acceso democrático a los bienes culturales adquieren una urgencia renovada.