Cohep advierte: reformas laborales rígidas ahuyentarían la inversión en Honduras
La caída del 27% en la inversión extranjera directa en el primer trimestre de 2026 enciende las alarmas; el sector privado pide reglas claras y flexibles para reactivar la economía y el empleo.
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- 24 de agosto del 2026
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Tegucigalpa — En un escenario global de inversión paralizada y con cifras locales en retroceso, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) lanzó una advertencia contundente al Gobierno: cualquier reforma laboral que endurezca las condiciones actuales ahuyentará el capital y profundizará la crisis de empleo en el país.
“Si vamos a establecer condiciones más duras de las que tiene el Código de Trabajo, mejor no hagan ninguna reforma”, sentenció Armando Urtecho, director ejecutivo del Cohep, en un llamado directo a los funcionarios hondureños para que prioricen la flexibilidad y la previsibilidad en las políticas públicas.
Una caída que enciende alarmas
Los datos del primer trimestre de 2026 confirman la preocupación del sector privado. La inversión extranjera directa (IED) en Honduras alcanzó apenas 213 millones de dólares, lo que representa una reducción cercana al 27% frente a los 292 millones captados en el mismo periodo de 2025.
El retroceso se produce en un contexto internacional adverso, pero también arrastra factores internos que ahuyentan a los capitales: la débil institucionalidad, la burocracia excesiva, los conflictos por la tenencia de tierra y el creciente número de controversias legales contra el Estado.
El fantasma del CIADI
Un elemento que genera especial inquietud entre los inversionistas es la existencia de más de 16 demandas o procesos activos contra Honduras ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Este escenario jurídico, percibido como un riesgo para la seguridad jurídica, deteriora la imagen del país como destino confiable para hacer negocios.
Para el Cohep, la solución no radica en más restricciones, sino en todo lo contrario: establecer bases flexibles que incentiven la generación de empleo y la llegada de nuevos capitales. “Hay que poner bases flexibles para que la inversión y el empleo se generen en Honduras”, recalcó Urtecho.
Contexto: ¿Qué está en juego?
Esta advertencia no es menor. Honduras enfrenta un desafío doble: recuperar la confianza de los inversionistas extranjeros y, al mismo tiempo, generar los más de 200,000 empleos anuales que necesita una población juvenil creciente. La reforma laboral que se discute en el Congreso Nacional puede ser una oportunidad o un obstáculo.
El mensaje del sector privado es claro: la competitividad no se construye con más rigidez, sino con reglas claras, trámites ágiles y un Estado que garantice la protección de las inversiones. El futuro económico del país depende de que el diálogo entre gobierno y empresa privada traduzca estas advertencias en políticas concretas.