Día Mundial del Folklore: el llamado de una experta a formar ciudadanos críticos, no autómatas

En el marco de la conmemoración del 22 de agosto, la investigadora Xiomarita Pérez insta a reformular la enseñanza y el diálogo para erradicar la obediencia ciega en las aulas y la sociedad.

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  • 23 de agosto del 2026
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Día Mundial del Folklore: el llamado de una experta a formar ciudadanos críticos, no autómatas

En plena celebración del Día Mundial del Folklore, la investigadora y crítica cultural Xiomarita Pérez ha encendido una alerta que trasciende la música y las tradiciones: la urgente necesidad de transformar la educación para dejar de formar ciudadanos dóciles y comenzar a criar pensadores autónomos.

Durante su intervención por la fecha conmemorativa, Pérez subrayó que la capacidad de análisis crítico debe ser el pilar de todos los espacios del saber, desde la escuela primaria hasta las grandes corporaciones. No se trata de un simple ejercicio académico, advierte, sino de una herramienta de supervivencia para enfrentar un mundo saturado de información y consignas.

El peligro de la obediencia absoluta

La experta puso el foco en frases populares interiorizadas como “los muchachos hablan cuando la gallina mea”, utilizadas para silenciar a los menores. Según su análisis, estas imposiciones no solo cortan la iniciativa, sino que siembran un patrón de sumisión que se replica en la vida adulta. El resultado, alerta, es una sociedad compuesta por “seres autómatas y repetitivos” que actúan sin cuestionar las órdenes de un profesor, un jefe o un director.

Pérez insiste en que reflexionar es un acto de resistencia frente a la comodidad de acatar. La crítica, el disenso argumentado y el pensamiento propio deben cultivarse en la mesa del hogar tanto como en los ensayos de las agrupaciones de proyección folklórica, donde la disciplina no debería estar reñida con la creatividad.

Contexto de la conmemoración

Esta llamada de atención coincide con la celebración global del folklore, una fecha instaurada para recordar la acuñación del término por el británico William John Thoms en 1846. El nombre se popularizó y fue institucionalizado en 1960, durante un congreso internacional celebrado en Buenos Aires con la participación de treinta países.

Impacto y reflexión final

La relevancia de este discurso radica en que vincula el patrimonio cultural inmaterial con la salud democrática de un país. *Un folklore vivo no es aquel que se repite como un mantra, sino el que evoluciona gracias a la interpretación crítica de las nuevas generaciones.* En un año marcado por la desinformación global, el llamado de Pérez no es solo pedagógico: es un acto de defensa de la libertad intelectual. La verdadera tradición, sugiere, no es la que se obedece, sino la que se comprende y se reinventa.