Colapso minero en Chihuahua: la producción de fierro se desploma 85% y otros metales siguen la misma ruta
El estado registra una caída histórica en la extracción de minerales clave, con una parálisis total en el fierro a partir de 2024. El cobre emerge como el único signo de recuperación, según datos oficiales.
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- 19 de agosto del 2026
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La industria minera de Chihuahua atraviesa su peor crisis en una década. Datos oficiales del INEGI revelan que la producción de fierro se desplomó un 85% entre 2022 y 2023, pasando de 371,812 a 54,572 toneladas. La tendencia es aún más alarmante: desde 2024 y hasta mayo de 2026, la extracción de este mineral es de cero toneladas, lo que confirma una parálisis total del sector.
El declive no se limita al fierro. El zinc, que en 2019 alcanzó las 103,449 toneladas, descendió a 50,035 toneladas para 2024. El plomo, por su parte, no escapa de la debacle: pasó de 41,647 toneladas en 2024 a apenas 16,362 en 2025, una reducción que refleja el agotamiento de los yacimientos y la falta de nuevas inversiones.
El drama regional: Madera y San Francisco del Oro en caída libre
Los municipios que históricamente sostuvieron la producción estatal presentan números críticos. Madera, uno de los bastiones plateros, registró en 2025 solo 30,201 kilogramos de plata, una pérdida del 82.5% frente a los 172,812 kilogramos extraídos en 2018. San Francisco del Oro vive un colapso más severo: su producción de plata cayó de 27,734 kilogramos en 2018 a solo 1,753 en 2025, con una extracción de oro marginal que apenas alcanza los 1,055 kilogramos al cierre del último año.
Incluso Urique, el líder tradicional en oro, muestra signos de fatiga. La producción bajó de 14,289 kilogramos en 2024 a 11,692 en 2025, lo que evidencia una reducción significativa en la escala operativa de las minas.
El cobre: la única luz en la oscuridad
En medio de este panorama desolador, el cobre emerge como un caso atípico. El mineral reportó un incremento del 16.1% al pasar de 15,459 toneladas en 2024 a 17,960 en 2025. Este repunte, sin embargo, no logra compensar el estancamiento de la barita, que cerró 2025 con 3,887 toneladas, una cifra inferior a las 4,840 registradas en 2020. El balance total coloca la producción anual de Chihuahua en 1,091,168 toneladas, muy por debajo del 1,403,673 alcanzado en 2016.
Contexto: ¿Qué significa esta caída?
La crisis minera de Chihuahua no es solo un problema estadístico. Este sector es uno de los principales motores económicos del estado, generador de empleos directos e indirectos y fuente de derrama fiscal para municipios rurales. El colapso del fierro y la caída en metales preciosos sugieren un agotamiento de las reservas o un freno en la exploración, sin relevos generacionales en la actividad. La desaparición de la producción de fierro desde 2024 implica el cierre de operaciones, mientras que la reducción en municipios como Madera y San Francisco del Oro anticipa un efecto dominó: pérdida de empleos, migración y debilitamiento de las economías locales. Mientras el cobre podría ser un ameritador de un nuevo ciclo, la pregunta es si la industria sabrá diversificarse a tiempo.