Cuba cierra 2026 con el dólar estable en 24 CUP y un crecimiento económico proyectado del 1% en medio de la 'economía de guerra'

La moneda estadounidense se mantiene sin variaciones en el mercado cambiario cubano mientras el gobierno de La Habana presenta un presupuesto con un déficit de 74.500 millones de pesos y una inflación objetivo del 10% para el próximo año.

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  • 19 de agosto del 2026
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Cuba cierra 2026 con el dólar estable en 24 CUP y un crecimiento económico proyectado del 1% en medio de la 'economía de guerra'

La jornada de este lunes concluyó con el dólar estadounidense cotizándose en un promedio de 24 pesos cubanos (CUP) en el mercado cambiario de la isla. Este valor representa una continuidad absoluta en comparación con el cierre de la sesión anterior, consolidando una tendencia de estabilidad que se extiende por dos días consecutivos. Los datos del mercado revelan que la volatilidad actual es notablemente baja, situándose en un 0,66%, una cifra muy inferior al 3,61% que se considera como referencia histórica, lo que refleja un periodo de calma en la negociación de divisas.

Proyecciones económicas para 2026: crecimiento limitado y retos estructurales

En paralelo a la estabilidad cambiaria, el gobierno de Cuba ha oficializado su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el ejercicio fiscal de 2026, fijándolo en un modesto 1%. Esta cifra, presentada por el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, reproduce la ambición del año anterior, cuando la meta también era del 1%, aunque no se logró materializar debido a una nueva contracción. El titular de la cartera económica ha descrito el contexto operativo como una 'economía de guerra', caracterizada por un escenario de amenazas y tensiones que podrían agudizarse en los próximos meses.

El optimismo cauteloso del ejecutivo se fundamenta en las perspectivas de recuperación del sector turístico y en el fortalecimiento de las exportaciones de servicios, donde los servicios médicos internacionales se mantienen como la principal fuente generadora de divisas. Sin embargo, el propio ministro reconoce la persistencia de profundos desequilibrios. El plan presupuestario contempla un déficit fiscal de 74.500 millones de pesos cubanos, equivalente a unos 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas, una magnitud similar a la del año en curso.

Inflación y políticas de ajuste: la batalla por el poder adquisitivo

Una de las variables más críticas que maneja el Gobierno para 2026 es la inflación. Las proyecciones oficiales anticipan un incremento del 10% en los precios del mercado formal, lo que supondría una mejora significativa de cinco puntos porcentuales en comparación con la inflación interanual registrada al cierre de 2025, que se situó en el 14,07%. A pesar de esta desaceleración prevista, las autoridades reconocen abiertamente los problemas estructurales que siguen asfixiando a la economía nacional: la escasez generalizada de productos básicos, los recurrentes apagones, la elevada presión inflacionaria, una creciente dolarización de las transacciones y un éxodo migratorio sin precedentes.

El balance de los últimos años es preocupante. Entre 2020 y 2024, la economía cubana acumuló una contracción del 11%, y en 2024 el PIB retrocedió un 1,1%, encadenando así su segundo año consecutivo de caída. Frente a este panorama, el ministro Alonso ha insistido en la necesidad de atraer inversión extranjera directa, prometiendo un entorno 'más dinámico y transparente' para los capitales foráneos. No obstante, el discurso oficial se topa con la realidad de un sistema financiero en dificultades y un clima de negocios complejo, tanto por factores internos como por el desafiante contexto internacional.

Contexto e impacto: La dualidad de una moneda y la presión social

La noticia del tipo de cambio se enmarca en una realidad monetaria más profunda para el ciudadano cubano. Tras la unificación monetaria que eliminó el peso convertible (CUC), el peso cubano (CUP) se convirtió en la única moneda de curso legal, aunque en la práctica coexiste con el dólar estadounidense en un mercado paralelo que marca el pulso real de la economía. Si bien la tasa oficial de referencia para entidades es de 24 CUP por USD, el mercado informal continúa operando con valores significativamente más altos, fenómeno que las autoridades no logran contener. Esta brecha cambiaria es un termómetro de la confianza en la moneda nacional y un factor clave en la dinámica inflacionaria.

Análisis de Impacto: La estabilidad cambiaria mostrada hoy es un espejismo técnico que no refleja la tensión de fondo que vive la economía cubana. El hecho de que el Gobierno proyecte un crecimiento del 1% cuando la economía lleva dos años en recesión sugiere que la recuperación será lenta y frágil. Para el lector, esta noticia es crucial no solo por el valor del dólar, sino porque el pronóstico de inflación del 10% y el reconocimiento de la 'economía de guerra' indican que el poder adquisitivo de los salarios seguirá bajo presión. La promesa de un entorno favorable para la inversión extranjera es un rayo de esperanza, pero su materialización depende de reformas profundas que aún no se vislumbran en el horizonte, en un escenario donde la escasez y la migración se han convertido en los principales desafíos del régimen.