El dólar en Uruguay arranca con un alza superior al 1,5%: cotiza en 40,27 pesos
La moneda estadounidense registra una suba sostenida en la última jornada, mientras el Banco Central proyecta una leve depreciación del peso hacia 2026 y 2027
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- 9 de agosto del 2026
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El dólar estadounidense cerró la jornada de este jueves en un promedio de 40,27 pesos uruguayos, lo que representa un incremento del 1,51% respecto al cierre anterior, cuando se ubicó en 39,67 pesos. La tendencia alcista de la divisa se mantiene en el corto plazo, aunque las proyecciones oficiales anticipan un panorama estable para los próximos años.
Un avance que contrasta con las expectativas
Este movimiento diario implica un repunte del 0,16% en comparación con la semana previa, mientras que en términos interanuales la moneda acumula una apreciación del 2,11% frente al peso uruguayo.
A pesar de este impulso, el mercado cambiario muestra señales de moderación. La volatilidad actual se ubica en 14,15%, ligeramente por debajo del 14,78% que se registra como referencia histórica, lo que indica un comportamiento más predecible y sin sobresaltos para los operadores.
¿Hacia dónde se dirige el tipo de cambio?
Las expectativas de los analistas consultados por el Banco Central del Uruguay (BCU) sugieren un equilibrio en el mediano plazo. Según la más reciente encuesta de proyecciones, el tipo de cambio esperado para enero de 2026 se sitúa en 38,98 pesos por dólar, con una mediana de 39,33 para junio del mismo año.
El consenso del mercado apunta a que la divisa podría tocar los 40,19 pesos hacia el cierre de 2026, mientras que para diciembre de 2027 los pronósticos más optimistas la ubican en 41,46 pesos. Estos números reflejan una expectativa de depreciación controlada del peso, sin sacudidas bruscas.
Crecimiento económico moderado e inflación contenida
En el plano macroeconómico, las previsiones del BCU indican que el Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay crecerá de forma sostenida aunque moderada: 1,87% en 2026, 1,85% en 2027 y 1,92% en 2028. Estas cifras se han ajustado a la baja desde las expectativas previas de 2,47% para el próximo año.
En cuanto a los precios, la mediana de las proyecciones ubica la inflación en 4,40% para 2026, con un leve ascenso a 4,45% en 2027 y 4,50% en 2028, acercándose al objetivo central del BCU, fijado en 4,5%.
Contexto de una moneda con historia
El peso uruguayo, vigente desde 1993, reemplazó a los antiguos billetes que perdieron valor durante una década de alta inflación. Desde entonces, el país adoptó distintos mecanismos cambiarios, desde bandas de flotación hasta el sistema de flotación independiente implementado tras la crisis financiera de 2002, que colapsó la economía local y provocó una fuga de capitales.
Tras aquella maxidevaluación, la moneda inició un largo periodo de apreciación que ha permitido a Uruguay consolidarse como una de las economías más estables de la región, con bajos índices de pobreza y una clase media que representa el 60% de su población.
Impacto de la noticia
La evolución del tipo de cambio es un indicador clave para los uruguayos, especialmente en un contexto donde las importaciones, los viajes internacionales y el precio de bienes dolarizados impactan directamente en la canasta familiar. La estabilidad proyectada por el BCU ofrece un marco de previsibilidad para inversores y consumidores, aunque las fluctuaciones diarias como la de hoy recuerdan que el mercado sigue siendo sensible a factores externos.
Además, la revisión a la baja del crecimiento esperado subraya un escenario de cautela en la economía uruguaya, donde el control de la inflación y el sostenimiento del poder adquisitivo serán los principales retos del próximo gobierno en materia económica.