Desempleo en Lima cae a 4.9%: el nivel más bajo en cuatro años impulsado por servicios y manufactura
Entre abril y junio de 2026, más de 5.8 millones de personas lograron empleo en la capital, una mejora de 1.5 puntos porcentuales frente al año previo.
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- 8 de agosto del 2026
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Lima Metropolitana vive un momento histórico en su mercado laboral: la tasa de desempleo cayó a 4.9% durante el segundo trimestre de 2026, su cifra más baja desde 2022. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) reveló que entre abril y junio, la población ocupada alcanzó los 5 millones 894 mil 400 trabajadores, un crecimiento de 7.5% que se materializa en 413 mil nuevos puestos de trabajo en comparación al mismo período del año anterior.
¿Qué sectores lideran la creación de empleo?
El dinamismo económico se concentró en tres rubros clave. El sector servicios, que representa el 56.7% del empleo capitalino, sumó 255 mil 800 puestos (8.3% más). Le sigue la manufactura con un alza del 6.5% y la construcción con 6.1%. El comercio también creció un 5.4%, consolidando una recuperación transversal que ha reducido en 1.5 puntos la desocupación respecto al 6.4% de 2025.
Brecha de género persiste en el empleo limeño
A pesar del escenario positivo, las cifras siguen mostrando desigualdades. Del total de 304 mil 600 personas desempleadas en el trimestre, el 59.2% son mujeres, quienes enfrentan una tasa de desocupación de 6.2% frente al 3.8% de los hombres. Las mujeres ocupan el 45.9% de los empleos, aunque su participación se mantiene por debajo de la masculina.
Empresas grandes y talento calificado marcan el ritmo
La mejora laboral no fue uniforme. Las compañías con más de 51 trabajadores generaron 200 mil 900 empleos (13.2% más), mientras que las medianas (11 a 50 trabajadores) crecieron un 19.1%. Sin embargo, el 57.5% de los ocupados aún labora en pequeños negocios de 1 a 10 personas, un síntoma de la persistente informalidad.
Por otro lado, el empleo con educación superior universitaria se disparó un 23.7% (380 mil 800 empleos más), evidenciando una demanda creciente de perfiles calificados. En contraste, los trabajadores con educación primaria o inferior se redujeron un 12.8%.
Contexto e impacto: ¿Por qué es clave esta cifra?
Este descenso del desempleo no solo es una estadística alentadora; refleja la consolidación del ciclo económico tras la incertidumbre previa. La caída desde el 9.4% de inicios de 2022 demuestra una senda de recuperación sostenida. El reto ahora es doble: transformar estos puestos en empleos formales de calidad y cerrar la brecha de género que aún excluye a miles de mujeres. La alta concentración en microempresas advierte que, aunque el empleo crece, la protección social sigue siendo una asignatura pendiente para los próximos trimestres.