Senado aprueba en general proyecto de Reconstrucción Nacional: oposición socialista presenta contrapropuesta clave para evitar quiebre
En una ajustada votación de 26 contra 23, la Cámara Alta dio luz verde a la iniciativa gubernamental, pero la bancada del Partido Socialista propuso una serie de modificaciones sustanciales para alcanzar un acuerdo transversal y evitar un escenario de confrontación prolongada.
- 1236
- 8 de julio del 2026
- 28
El Senado aprobó este lunes en general el proyecto de Reconstrucción Nacional, en una votación extremadamente estrecha de 26 votos a favor y 23 en contra. La iniciativa, una de las prioridades legislativas del Ejecutivo, logró sortear su primer gran obstáculo, pero el verdadero desafío comenzará en la discusión particular, donde la ausencia de acuerdos previos y la fragilidad de la mayoría obtenida podrían redefinir por completo su contenido original.
Propuesta socialista: un giro pragmático
En un movimiento que ha sorprendido a analistas y al propio gobierno, la bancada de senadores del Partido Socialista presentó una contrapropuesta detallada que se aleja de las posiciones tradicionales de su sector. Lejos de obstruir, los socialistas han tendido un puente al aceptar dos de las líneas rojas del gobierno: la reducción del Impuesto de Primera Categoría (IDPC) y la invariabilidad tributaria, aunque con condiciones.
La propuesta contempla una rebaja del IDPC desde el 27% actual al 25%, con una meta gradual de llegar al 23% siempre que la sostenibilidad fiscal no se vea comprometida. Para compensar esta merma en la recaudación, se sugiere gravar la primera distribución de utilidades, avanzar hacia un régimen tributario dual y revisar los mecanismos de renta presunta.
En materia de invariabilidad tributaria, los socialistas proponen acotarla exclusivamente al impuesto de primera categoría y limitarla a inversionistas extranjeros, quienes además deberían pagar una prima por este seguro, similar al antiguo DL 600.
Nuevo enfoque para el empleo y las pymes
Uno de los puntos más críticos de la propuesta original del gobierno era el subsidio a la planilla, ampliamente criticado por su alto costo fiscal y baja efectividad. La contrapropuesta socialista lo reemplaza por subsidios directos al empleo, diseñados para incentivar nuevas contrataciones. Asimismo, se plantea mantener de forma permanente la tasa del 12.5% para pequeñas y medianas empresas, junto con la creación de nuevos instrumentos de acceso al crédito focalizado, como un Fogape renovado.
En el ámbito de la capacitación, se propone una revisión profunda del Sence, sugiriendo su reemplazo por un Fondo de Capacitación y Certificación de Competencias, con el objetivo de alinear la formación de trabajadores con las demandas del mercado actual.
Agenda pro-crecimiento: la clave del siglo XXI
Quizás el componente más innovador de la propuesta socialista es la inclusión de una Agenda complementaria pro-crecimiento, que va más allá de los temas tributarios. Este paquete de medidas busca modernizar la economía chilena a través de:
- La racionalización de los mecanismos administrativos para facilitar la inversión.
- Un impulso decidido a las exportaciones como motor de crecimiento.
- Nuevas políticas de I+D para fomentar la innovación.
- Una estrategia clara de economía digital.
- Inversiones en sectores estratégicos como energía e infraestructura.
Según fuentes parlamentarias, el gobierno haría bien en analizar estas propuestas, ya que una agenda basada exclusivamente en rebajas tributarias resulta más propia de las décadas de 1970 u 1980 que de las necesidades del siglo XXI.
El escenario particular: una cuerda floja
El oficialismo deberá evaluar con lupa los votos disponibles para la discusión en particular. Varios senadores que respaldaron la idea de legislar han manifestado serias aprehensiones sobre artículos específicos. Existe el riesgo real de que, al final del trámite en el Senado, el proyecto quede con múltiples vacíos, lo que obligaría a la Cámara de Diputados a rechazarlo y derivarlo a una Comisión Mixta. En ese escenario, el resultado sería un texto altamente desfigurado y ajeno a la voluntad original del Ejecutivo.
Contexto e impacto
La aprobación del proyecto de Reconstrucción Nacional no es solo una disputa técnica; es un termómetro de la gobernabilidad en Chile. Tras más de una década de alternancias políticas que han generado incertidumbre, la posibilidad de un acuerdo amplio en materia tributaria y de crecimiento es vista como una oportunidad para romper el ciclo de confrontación.
Para el ciudadano común, lo que está en juego es la estabilidad de las reglas del juego económico. Una reforma aprobada con mayorías precarias y cambiantes no genera la confianza necesaria para la inversión ni para la planificación de largo plazo. Por el contrario, un pacto que incluya a la oposición, como el que proponen los socialistas, daría señales de madurez política y predictibilidad, condiciones esenciales para reimpulsar la economía y reducir el déficit fiscal sin sacrificar la protección social.