Chile enfrenta un 2026 de bajo crecimiento e inflación: lecciones forzadas de economía en plena crisis

El conflicto en Medio Oriente, la fuga de capitales y las políticas internas golpean el bolsillo de los chilenos, mientras el país se prepara para un año de magro avance del PIB y aumento de precios.

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  • 8 de julio del 2026
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Chile enfrenta un 2026 de bajo crecimiento e inflación: lecciones forzadas de economía en plena crisis

Santiago de Chile. Los ciudadanos chilenos están recibiendo este año una lección intensiva y no solicitada de macroeconomía. Sin necesidad de matricularse en una universidad, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las propias decisiones del Palacio de La Moneda se han traducido en un impacto directo en las finanzas del hogar. El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que amenaza el tráfico por el estrecho de Ormuz, ya provocó un alza sostenida en el precio internacional del petróleo, que se sintió de inmediato en los surtidores de gasolina de todo Chile y, por efecto dominó, en el costo de los alimentos y servicios de transporte.

Crecimiento raquítico y un millón de desempleados

La proyección del Banco Central de Chile para el Producto Interno Bruto (PIB) de este año es de apenas entre un 1.0% y un 1.75%. Una cifra que no solo queda muy por debajo del optimismo inicial del Gobierno, sino que también es inferior al desempeño del año anterior. Los analistas advierten que un crecimiento tan modesto implica que la generación de empleo será prácticamente nula, manteniendo a casi un millón de trabajadores en la cesantía. La inflación, superior a la de 2025, erosionará el poder adquisitivo de las familias, en un contexto donde el ingreso generado se repartirá de manera más desigual.

Fuga de capitales y responsabilidad interna

En el primer trimestre de 2026, la fuga de capitales alcanzó los 2.163 millones de dólares, una suma considerable para las dimensiones de la economía chilena. Mientras el Gobierno busca culpables en el escenario global (desaceleración de China, guerra en Europa del Este), expertos señalan que la política económica local tiene una cuota de responsabilidad. La rebaja de impuestos a los sectores de mayores ingresos no ha estimulado la inversión productiva esperada, sino que, en un entorno de incertidumbre, ha incentivado la salida de divisas hacia mercados más seguros en el exterior. El menor dinamismo económico se traducirá también en un ajuste del gasto fiscal, con consecuencias directas en la calidad de la salud pública y otros servicios esenciales.

Contexto e impacto

Para el chileno común, las complejidades de la balanza de pagos o la teoría del multiplicador fiscal se han vuelto una realidad tangible. La crisis actual demuestra que la economía no es una abstracción académica, sino una fuerza concreta que define el costo de llenar el estanque del auto o la disponibilidad de una cama en un hospital público. La combinación de un shock externo (el precio del petróleo) con errores de política interna (la fuga de capitales) ha creado una tormenta perfecta que, según los pronósticos, mantendrá al país en un estancamiento durante todo el año.