Alerta en Andalucía: el 40% de los adolescentes contacta con extraños en internet y el 14% de los niños ya lo hace
Un informe de la Guardia Civil y la Fundación Safe Online revela que Andalucía es la segunda comunidad con más denuncias por grooming, con 85 víctimas en 2024, aunque solo 21 casos acabaron con detenidos.
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- 30 de junio del 2026
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Más de un tercio de los adolescentes andaluces mantiene conversaciones en línea con personas que no conocen en la vida real, una práctica que se inicia cada vez a edades más tempranas y que sitúa a la comunidad autónoma como uno de los focos más preocupantes de España en materia de grooming.
El último informe conjunto de la Guardia Civil y la Fundación Safe Online, basado en una muestra de 1.500 menores de Cataluña, Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana, arroja datos alarmantes: el 39% de los estudiantes de Secundaria ha contactado con desconocidos por internet. En el caso de los alumnos de Primaria, el porcentaje alcanza el 14%. La mitad de los menores ya tiene redes sociales antes de llegar al instituto.
El perfil de la víctima y el agresor
Seis de cada diez víctimas son niñas, con una edad media de 13 años en el momento del delito. Según Save the Children, en todas las sentencias de 2024 el acusado era un varón, en el 25% de los casos familiar de la víctima. Solo en un tercio de las ocasiones el agresor era un completo desconocido. El adulto suele suplantar la identidad de un menor a través de redes sociales o videojuegos para ganarse la confianza de la víctima y, finalmente, solicitar imágenes o información de carácter sexual. En algunos casos, el contacto deriva en un encuentro físico.
Las cifras del abuso digital
El estudio revela que el 10% de los alumnos de la ESO ha recibido fotos íntimas no solicitadas, al 8% le han pedido imágenes de su cuerpo y al 7% le han solicitado conversaciones sobre prácticas sexuales. El 23% de los adolescentes señala que el interés sexual está presente desde el primer momento de la interacción. Sin embargo, solo una minoría de los casos llega a ser denunciada. En 2024, el Ministerio del Interior registró 85 víctimas en Andalucía, pero únicamente 21 personas fueron detenidas o investigadas.
Por qué los menores no lo cuentan
El silencio es una de las mayores barreras para la protección. Los jóvenes evitan informar a sus padres por miedo a perder el móvil o la autonomía digital, por vergüenza a reconocer que interactuaron con extraños o porque no identifican el peligro. Muchos prefieren cortar la relación y contárselo a sus amigos. Un 23% de los adolescentes afirma “seguirle el juego” al interlocutor, principalmente por curiosidad o por un componente lúdico. Entre los niños de Primaria, dos de cada diez también optan por esta respuesta.
La normalización del riesgo
El informe destaca que el 21% de los menores de Secundaria y el 15% de los de Primaria consideran normales estas interacciones. Esta percepción no responde tanto a la ignorancia, sino a la inserción de estas conductas en códigos cotidianos. Los menores ya identifican prácticas de abuso y reconocen la inteligencia artificial como una herramienta para suplantar identidades o modificar fotografías. Como estrategia de autoprotección, muchos optan por desconfiar de perfiles sospechosos y alejarse de ellos. La contrapartida es que esa autonomía digital hace que los casos no lleguen al conocimiento de las familias ni sean denunciados.
Contexto e impacto
El grooming es un delito en aumento, impulsado por el acceso cada vez más temprano de los menores a internet y el incremento de horas de conexión, especialmente durante el verano. La legislación avanza lentamente: en marzo de 2025, el Gobierno español tipificó el grooming como delito, y el Parlamento Europeo anunció la ampliación de delitos considerados abuso sexual y el alargamiento de plazos de prescripción. Sin embargo, el principal reto sigue siendo que la mayoría de los casos nunca se denuncian, lo que deja a miles de menores sin protección efectiva.