La AIE pronostica una caída histórica de la demanda de petróleo en 2026 por la guerra y el cierre de Ormuz

El conflicto en Oriente Medio y la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz hundirán el consumo en 420.000 barriles diarios, con un desplome récord en el segundo trimestre.

  • 1073
  • 11 de junio del 2026
  • 30
La AIE pronostica una caída histórica de la demanda de petróleo en 2026 por la guerra y el cierre de Ormuz

París, 20 de mayo de 2026. La economía global se prepara para un terremoto energético: la demanda mundial de petróleo caerá por primera vez en décadas en 2026, según un informe publicado hoy por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que anticipa una contracción de 420.000 barriles diarios respecto a 2025, ubicándose en apenas 104 millones de barriles diarios. La cifra supone 1,3 millones de barriles menos de lo previsto originalmente, víctima de la escalada bélica y del bloqueo del estrecho de Ormuz.

El informe, de carácter mensual, identifica el segundo trimestre de 2026 como el periodo más crítico, con un desplome de la demanda de 2,45 millones de barriles diarios. Las economías desarrolladas de la OCDE serán responsables de una contracción de 930.000 barriles. Fuera de ese bloque, el golpe será aún mayor, con una pérdida estimada de 1,5 millones de barriles diarios.

Oferta global bajo mínimos

El desabastecimiento no solo estará del lado de la demanda. La producción mundial retrocedió en abril hasta los 95,1 millones de barriles diarios —una caída de 1,8 millones respecto al mes anterior— acumulando una pérdida de 12,8 millones desde febrero. El cierre de Ormuz ha reducido en 14,4 millones de barriles diarios la producción de los países del Golfo, aunque la cuenca atlántica ha tratado de compensar parte del déficit.

Los analistas de la AIE proyectan que, si la navegación se normaliza a partir de junio, la oferta mundial promediará 102,2 millones de barriles diarios en 2026, un 3,9% menos que los niveles previos al conflicto.

Refino en crisis y volatilidad récord

La industria del refinado vive su peor momento en años. La AIE calcula que el procesamiento mundial de crudo caerá 4,5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre, lastrado por daños en infraestructuras, restricciones a la exportación y escasez de materias primas. A pesar de ello, los márgenes de refinación se mantienen en máximos históricos gracias al alto valor de los destilados medios.

En los mercados, el crudo de referencia North Sea Dated sufrió oscilaciones de hasta 50 dólares por barril en abril, empujando su precio medio a 120,36 dólares, unos 16,5 dólares más que en marzo. Los futuros del Brent y del WTI cerraron con diferenciales temporales cercanos a los 5 dólares.

Contexto e impacto

La advertencia de la AIE no solo refleja un problema de oferta y demanda. Es la señal de una recesión energética global que golpea con especial dureza al transporte aéreo y al sector petroquímico, mientras los inventarios de crudo caen a niveles críticos. En marzo se perdieron 129 millones de barriles de reservas y en abril otros 117 millones. El petróleo almacenado en buques cisterna aumentó en 53 millones, lo que indica que los operadores buscan desesperadamente espacio fuera de los centros terrestres afectados por el conflicto.

Esta crisis, que combina guerra, bloqueo marítimo y inflación energética, podría acelerar la transición hacia fuentes renovables en los países más golpeados, aunque a corto plazo el mundo enfrenta el fantasma de restricciones al consumo de combustible y apagones industriales en varias regiones.